La campaña de Pascua deja un balance positivo para el sector de la panadería y pastelería en Mallorca. La Associació de Forners i Pastissers de PIMEM ha registrado un incremento medio del 5% en la facturación respecto al año pasado, impulsado principalmente por el aumento en la venta de productos tradicionales como las panades, los robiols y los crespells.
Sin embargo, desde el sector llaman a matizar estos datos. Parte de este crecimiento no responde únicamente a una mayor demanda, sino también a la progresiva desaparición de establecimientos en la isla, lo que concentra las ventas en menos negocios. A ello se suma un cambio de hábitos entre los consumidores: cada vez menos hogares elaboran estos productos de forma artesanal, optando por comprarlos ya preparados.
Esta tendencia se refleja también en la caída de ventas de materias primas como harina, confitura o requesón, ingredientes que tradicionalmente se adquirían en las propias panaderías para la elaboración doméstica de estos dulces típicos.
Pese al incremento de costes derivado de la subida de precios de las materias primas, el sector destaca que no se ha producido un impacto negativo en las ventas. De hecho, las panades han experimentado subidas de entre el 2% y el 10% según el municipio, mientras que los robiols han alcanzado incrementos de hasta el 20% en algunos casos.
Las diferencias territoriales también marcan el comportamiento del mercado. Mientras que en muchos pueblos del interior la tradición se mantiene con fuerza, en zonas costeras y barrios de Palma con mayor presencia de población no local, el consumo de estos productos es más irregular.
El presidente de la asociación, Miquel Àngel Torrens, subraya que, más allá de las cifras, “las panaderías y pastelerías siguen siendo un punto de referencia en la elaboración de productos tradicionales, fruto de un gran esfuerzo, conocimiento y vocación”.
Por su parte, profesionales del sector como Pep Trias, del Forn de Can Trias, apuntan que el notable crecimiento en la venta de robiols no tiene una explicación clara, aunque podría estar relacionado con que muchas familias mantienen la tradición de elaborar en casa otros productos como panades y crespells.
En cuanto a las monas de Pascua, las ventas se han mantenido estables respecto al año anterior, consolidando su papel dentro de la campaña sin grandes variaciones.
