El Govern balear ha activado una inversión cercana a los 59 millones de euros para la remodelación integral de la desaladora de la Bahía de Palma, una infraestructura clave para el suministro de agua en Mallorca. La actuación, impulsada por la Conselleria del Mar y del Ciclo del Agua a través de ABAQUA, se financiará con cargo al factor de insularidad y se articula mediante un contrato mixto que incluye tanto las obras como la explotación y mantenimiento de la planta.
Desde el punto de vista económico, el proyecto supone una apuesta por reforzar la resiliencia hídrica de la isla, un elemento estratégico para sectores clave como el turismo, la construcción y los servicios. La modernización permitirá incrementar la capacidad de producción desde los actuales 42.000 metros cúbicos diarios hasta los 63.000 m³/día, lo que representa un aumento cercano al 50% y una mayor capacidad para responder a picos de demanda.
Además del incremento de producción, uno de los ejes principales de la inversión será la mejora de la eficiencia energética. La introducción de sistemas avanzados de recuperación de energía reducirá el consumo eléctrico por metro cúbico producido, lo que se traducirá en menores costes operativos a medio y largo plazo. Este factor es especialmente relevante en un contexto de volatilidad de precios energéticos y presión sobre los recursos públicos.
La actuación también tendrá impacto en la fiabilidad del sistema, con una renovación completa de equipos e infraestructuras críticas, incluyendo el refuerzo del sistema eléctrico, considerado hasta ahora uno de los principales puntos débiles de la planta. Esta mejora contribuirá a reducir riesgos de interrupciones en el suministro, con efectos directos sobre la actividad económica.
La desaladora, en funcionamiento desde 1999, abastece principalmente a Palma, Calvià y Andratx. Su actualización responde tanto a su antigüedad como a la necesidad de adaptar la infraestructura a las actuales exigencias de demanda y sostenibilidad.
El contrato contempla una fase inicial de explotación de tres años, prorrogable hasta cinco, con el objetivo de optimizar la gestión durante la ejecución del proyecto. El plazo para la presentación de ofertas finaliza el próximo 12 de mayo.
Con esta inversión, el Ejecutivo autonómico refuerza una infraestructura estratégica que no solo garantiza el suministro de agua, sino que también actúa como soporte esencial para el crecimiento económico y la competitividad de Mallorca.
