El Consell de Mallorca quiere que el turismo vaya más allá del tradicional binomio de sol y playa. Ese fue uno de los mensajes que dejó la visita del conseller de Turismo, Guillem Ginard, a Cala Millor y Sa Coma, donde, además de reunirse con la asociación hotelera de la zona para analizar la evolución de la temporada, recorrió el Museo del Ferrocarril como ejemplo del papel que la oferta cultural puede desempeñar en el futuro del destino.
La jornada pone de relieve una de las líneas estratégicas que el Departamento de Turismo quiere impulsar: reforzar los atractivos patrimoniales y culturales para complementar la oferta turística, diversificar la experiencia del visitante y favorecer que el gasto turístico llegue también a otros sectores económicos y municipios de la isla.
Tras participar en la Asamblea General Ordinaria de la Asociación Hotelera de la Bahía de Cala Millor y Sa Coma, Ginard defendió la necesidad de mantener un contacto permanente con el sector para conocer de primera mano cómo evoluciona la temporada y cuáles son las principales inquietudes de empresarios y profesionales.
Durante el encuentro, en el que también participó el director insular de Turismo para la Gobernanza y la Sostenibilidad, Pedro Mas, se abordó la situación del destino, la marcha de la campaña estival y los retos que afronta una de las principales zonas turísticas de Mallorca.
Sin embargo, fue la segunda parte de la agenda la que evidenció el mensaje que el Consell quiere trasladar sobre el futuro del modelo turístico. Tras la reunión con los hoteleros, el conseller visitó el Museo del Ferrocarril, un equipamiento que la institución considera un ejemplo de cómo el patrimonio histórico y cultural puede convertirse en un complemento a la oferta vacacional tradicional.
El objetivo es ampliar las posibilidades de ocio para los visitantes, incentivar un mayor consumo fuera del alojamiento y contribuir a que los beneficios del turismo alcancen un mayor número de actividades económicas y territorios de la isla.
La estrategia responde a una tendencia cada vez más presente en los destinos maduros, donde la diferenciación ya no depende únicamente del alojamiento o del litoral, sino también de la capacidad para ofrecer experiencias ligadas a la cultura, el patrimonio, la gastronomía o el paisaje.
Una estrategia que acompaña al sector
Las reuniones que el Departamento de Turismo mantiene durante la temporada alta con las distintas asociaciones hoteleras forman parte de esta hoja de ruta. Además de conocer la evolución de la campaña turística, el Consell busca identificar las necesidades del sector y avanzar en proyectos compartidos que permitan mejorar la competitividad del destino.
En este contexto, la institución insiste en que la colaboración entre administraciones y empresarios será uno de los pilares para consolidar un modelo turístico más sostenible y de mayor valor añadido.
La apuesta por recursos como el Museo del Ferrocarril refleja también la intención del Consell de reforzar la oferta complementaria como un elemento capaz de enriquecer la estancia de los visitantes y contribuir a una distribución más equilibrada del impacto económico del turismo en Mallorca.
