jueves. 18.07.2024

El vicepresidente ejecutivo y consejero delegado de Meliá Hotels International, Gabriel Escarrer, se ha mostrado convencido de que su grupo podrá compensar con el incremento de tarifas la actual inflación porque "tiene menos exposición a la intermediación".

 

En cambio, las empresas más intermediadas pueden tener dificultades en trasladar el incremento de los costes a los precios, por lo que, a pesar de una fuerte mejora de la demanda, a muchos de los agentes del sector turístico "les va a suponer una merma de márgenes muy significativa", ha señalado en un encuentro con periodistas.

 

Las compañías con mayor peso de la intermediación fijaron la tarifa con el turoperador hace un año, cuando no se vislumbraba ni la demanda actual ni el crecimiento de los costes de energía, gas o materias primas y cualquiera cosa que fuera negociada hace un año, "probablemente hoy no responda a la realidad", ha precisado.

 

En la Semana Santa las tarifas de Meliá subieron un 18% de media en todos sus destinos, destacando Canarias, con un repunte del 44%; Baleares, del 33%, y las costas españolas, del 20%, pero hay que tener en cuenta también que el grupo, según Escarrer, ha aprovechado estos dos años de pandemia para remodelar sus establecimientos y ha apostado por el segmento de lujo y por los canales propios.

 

Gracias a las mejoras en ocupación y tarifa media, la pasada Semana Santa fue la mejor de la historia de la compañía y el RevPar (ingresos por habitación disponible) se situó por primera vez por encima del nivel de 2019 no sólo durante la festividad sino en todo el mes de abril.

 

Según Escarrer, el impacto de la guerra ha sido "marginal" en España, donde los mercados ruso y ucraniano no tienen tanta relevancia sobre todo si se compara con países como Turquía, que ha perdido 7,5 millones de clientes rusos y 2,2 millones de ucranianos.

 

Gracias a una estructura muy flexible de costes, Turquía está haciendo ofertas muy agresivas, "casi temerarias", para asegurarse que esa pérdida de prácticamente 10 millones de turistas se pueda compensar con otros mercados emisores, ha señalado.

 

El actual volumen de negocio de Meliá "en libros" para el período mayo-octubre se encuentra ligeramente por encima de 2019, aunque Baleares está más rezagado, con un 2% menos por menor ocupación, en tanto que Canarias y las costas están un 3% por encima, respectivamente, por incremento de tarifa.

 

Mientras que, en el segmento vacacional, se ha empezado a ver síntomas de recuperación ya desde hace varios meses, en el urbano, está costando más, y Meliá espera cerrar el año ligeramente por encima de 2019 en sus hoteles de sol y playa y aún un 13% por debajo, en los de ciudad, para lograr una plena recuperación a nivel global en 2023.

 

Como otras hoteleras, Meliá no ha sido ajena a las dificultades para cubrir las plantillas, después de que muchos de sus empleados decidieran irse a otros sectores ante el cierre de la actividad por la pandemia, y debido al encarecimiento del alquiler de viviendas para trabajar, especialmente en destinos de costas y de temporada.

 

Desde el principio de año, la empresa ha ofertado más de 2.000 nuevos puestos de trabajo en España.

 

La escasez de viviendas (un problema coyuntural, según Escarrer) ha llevado a Meliá en muchísimos casos en las islas a dar a todo el personal alojamiento en las propias instalaciones del hotel o bien buscándolo fuera.

Meliá espera compensar con la subida de tarifas la actual inflación