domingo. 14.04.2024

Las operaciones de pago con instrumentos distintos del efectivo, como tarjetas, transferencias bancarias ordinarias o inmediatas y las realizadas con dinero electrónico, aumentaron un 12,1% interanual en el primer semestre de 2023, según los datos publicados este viernes por el Banco de España.

En total, entre enero y junio de 2023 se realizaron 7.330 millones de operaciones de pago, por un importe de 5,77 billones de euros, que aumentó un 11,4%.

De todas esas operaciones, la mayoría fueron pagos con tarjeta de crédito o débito, el 66,8%, en tanto que otro 16,3% fue transferencias; un 14,5%, adeudos directos, y un 1,3%, operaciones con dinero electrónico.

Los pagos con tarjeta aumentaron un 14,5% en comparación interanual, hasta los 4.900 millones de operaciones, en tanto que el importe total de las mismas se situó en 162.302 millones de euros tras crecer un 11,5%.

Esto se tradujo en un importe medio de unos 33,1 euros por operación, en línea con los 34 euros del primer semestre de 2022, pero por debajo de la media de los países de la zona del euro, que alcanzó los 40 euros por operación, según estos datos.

El número de tarjetas subió un 2,5% con respecto al primer semestre de 2022, hasta los 93 millones de unidades, lo que supone una media de 2 tarjetas por habitante, similar a las 1,9 unidades que manejaban los habitantes de los países del euro.

El 92,4% de estas tarjetas acepta pagos sin contacto.

La proporción de operaciones remotas (iniciadas a través de internet o a distancia) y no remotas (presenciales) respecto al número de pagos con tarjeta fue del 19% frente al 81%, respectivamente, mientras que en términos de importe, el desglose fue del 28% para las operaciones remotas frente al 72% de las no remotas.

Estos porcentajes están en línea con los registrados en los países de la zona del euro, añaden los datos.

Menos cajeros y más datáfonos

En el periodo de referencia, el número total de cajeros automáticos disponibles en toda España se redujo un 3,1% interanual y quedó en 38.203 unidades, algo menos que en el conjunto de la zona del euro, donde estos dispositivos disminuyeron un 3,5%. De todos ellos, el 94% aceptaba pagos sin contacto.

Los contrario ocurrió con los datáfonos o terminales en punto de venta (TPV), que aumentaron un 9,7% entre enero y junio y sumaron en total 4,2 millones de unidades.

El 94,1% de estos terminales admite pagos sin contacto, frente al 81% de la zona del euro.

Los pagos sin efectivo crecieron un 12% en la primera mitad de 2023