sábado. 20.08.2022
PRECIOS

Baleares se mantiene como la segunda comunidad más cara para alquilar vivienda

Los precios suben un 3,4% en el último trimestre en las islas pero retroceden un 4% en Palma después de dispararse un 23,5% en un año

El piso tipo de alquiler en Baleares registró en marzo de 2019 una renta media de 1.277 euros mensuales y una superficie media de 171 metros cuadrados, teniendo los pisos en alquiler más amplios de España. Así lo refleja el último informe trimestral de precios de alquiler publicado por pisos.com.

 

La mensualidad registrada supuso un aumento trimestral del 3,48%. Respecto a marzo de 2018, repuntó un 23,98%, siendo la región que más subió. Mensualmente, cayó un -1,01%, siendo la segunda autonomía que más se rebajó.  

 

Baleares fue la segunda región con la mensualidad más cara para los inquilinos, solo por detrás de Madrid (1.604 €/mes). En el ámbito provincial, Baleares fue la cuarta más cara. Por su parte, el piso tipo de alquiler en España finalizó el pasado mes de marzo con una superficie media de 121 metros cuadrados y una mensualidad media de 904 euros, lo que supuso una subida trimestral del 1,57%. Mensualmente, se incrementó un 0,22%, e interanualmente creció un 15,90%.  

 

Además Palma marcó en marzo de 2019 una superficie media de 111 metros cuadrados y una renta media mensual de 1.347 euros. Esta cifra la colocó cuarta en el ranking de las capitales más caras, un listado encabezado por Barcelona (1.900 €/mes). La capital balear cayó un -3,95% frente a diciembre de 2018. Interanualmente, fue la que más aumentó del país con un repunte del 23,59%


 

El precio del alquiler, al igual que el de la venta, no se comporta de forma homogénea en todo el país. “Es en los mercados que registran los máximos donde la situación se está volviendo insostenible”, declara Ferran Font, director de Estudios de pisos.com.

 

El portavoz del portal inmobiliario admite que el real decreto del Gobierno en esta materia se ha quedado en un mero “brindis al sol”, ya que “no contempla medidas reales que permitan ampliar la oferta en alquiler, tanto residencial como social”. Asimismo, Font echa en falta “la ausencia de impulsos fiscales y de una mayor seguridad jurídica ante impagos para mantener a los propietarios en el arrendamiento tradicional”.


 

“Las elevadas rentas están desplazando a muchos inquilinos a zonas más alejadas, lo que afecta a sus vínculos sociales y a sus desplazamientos al trabajo, además de dilatar la formación de hogares debido a la inseguridad habitacional”, comenta Font.

 

En este sentido, el experto revela que los alquileres en las ciudades más presionadas están tocando techo, dado que “la demanda se está negando a incrementar la proporción de su salario destinada al alquiler”. Por otro lado, Font estima que “es posible que el endurecimiento del alquiler turístico colabore en la vuelta al alquiler de larga temporada de viviendas que antes resultaban más rentables a plazos más cortos”.

 

Baleares se mantiene como la segunda comunidad más cara para alquilar vivienda
Comentarios