sábado. 18.07.2026

La campaña de vendimia 2025 en la Denominació d’Origen Binissalem ha finalizado con un balance de 920.000 kilos de uva recogidos, un 8% menos que en 2024. A pesar de esta caída, que se suma al descenso del 29% de la campaña anterior, el protagonismo de las variedades locales sigue creciendo y consolida la identidad de los vinos de la comarca.

La vendimia arrancó de manera temprana la primera semana de agosto, con pequeñas partidas de Prensal Blanc, Shiraz y Chardonnay, y se prolongó hasta el 24 de septiembre. Han sido siete semanas de trabajo intenso en las que viticultores y bodegueros han logrado mantener un buen nivel de calidad gracias a la sanidad de la uva, favorecida por las condiciones meteorológicas durante la maduración.

Variedades autóctonas al alza

Del total de la producción, 661.000 kilos corresponden a uvas tintas y 259.000 a blancas. Un dato clave: el 68% procede de variedades locales como Manto Negro, Callet, Gargollassa, Escursac, Moll, Moscatell y Giró Ros.

El comportamiento de cada variedad ha sido desigual. La Manto Negro apenas ha sufrido variación (-0,23%), mientras que la Callet cayó un 24% y la Moll un 31%, esta última especialmente afectada por las lluvias durante la floración. Entre las foráneas, la Chardonnay también ha tenido un descenso acusado (-26%). En el lado positivo, la Moscatel (+37%) y el Giró Ros (+69%) han aumentado su producción.

Retos y perspectivas

La sanidad de la uva ha sido excelente, aunque los productores advierten de la presión de plagas como el “mosquito verde”, que provoca defoliación prematura. La Manto Negro se confirma como una de las variedades más resistentes frente a este problema.

Pese a las dificultades, la DO Binissalem anticipa vinos de calidad, con la huella del terroir y la singularidad de sus variedades autóctonas. Desde el Consejo Regulador, con el apoyo del INAGEA-UIB, se trabaja además en la incorporación de nuevas variedades minoritarias como Esperó de Gall, Fogoneu y Giró Negre, así como en la creación de la mención especial “Vinyet”, destinada a vinos elaborados bajo criterios de calidad más exigentes.

Con estas líneas de trabajo, la DO Binissalem refuerza su apuesta por la diferenciación y la singularidad como motor de futuro para el sector vitivinícola de la comarca.

La vendimia 2025 en la DO Binissalem cierra con menos uva pero más protagonismo local