domingo. 19.07.2026

El proyecto ‘Me ecològic de Mallorca’ cumple diez años consolidado como referente en la promoción del cordero ecológico local, reivindicando la ganadería extensiva como pieza clave en la transición ecológica y la sostenibilidad del medio rural balear.

Impulsada por ganaderos de la Associació de Producció Agrària Ecològica de Mallorca (APAEMA), la iniciativa nació ante la falta de salida comercial del cordero ecológico insular. Su evolución ha sido posible gracias a la creación de la cooperativa Pagesos Ecològics de Mallorca (PEM), que agrupa hoy a 30 ganaderos y 27 agricultores. Desde 2017, esta cooperativa ha articulado una estrategia de comercialización conjunta que ha permitido visibilizar y valorizar este producto.

Un punto de inflexión clave se produjo en 2015, cuando la cadena hotelera Garden Hotels se comprometió a adquirir grandes cantidades de cordero ecológico para sus menús. El acuerdo, vigente a día de hoy, se considera un modelo de éxito de colaboración entre productores locales y el sector turístico, aportando estabilidad y volumen al mercado cárnico ecológico.

Actualmente, el 96% de la carne de este sello se comercializa como ecológica y se distingue por un marcaje visible con tinta alimentaria. “En los inicios se vendía como carne convencional; hoy, el consumidor reconoce su valor diferencial”, explica Jaume Jaume, uno de los fundadores del proyecto.

La cooperativa PEM también ha innovado en técnicas de conservación, congelando el producto en primavera —cuando los animales se alimentan de pastos frescos— para ofrecerlo en verano, coincidiendo con la alta demanda turística. “Hemos aprendido a gestionar los tiempos para mantener la calidad y adaptarnos al mercado”, señala Xavier Ballester, nuevo gerente de PEM.

Magdalena Adrover, veterinaria y técnica de APAEMA, subraya que el trabajo realizado no solo ha permitido obtener certificación ecológica, sino elevar al máximo los estándares de calidad del producto.

Desde la asociación, Nofre Fullana insiste en que “la ganadería extensiva es esencial para una verdadera transición ecológica”: permite mantener paisajes, gestionar fincas sin maquinaria, generar fertilizante natural y reducir la dependencia de insumos importados como el pienso.

Apaema también plantea la posibilidad de recuperar instalaciones propias para ganar en trazabilidad y control del proceso, y abre la puerta a explorar nuevos modelos de venta que impulsen aún más la viabilidad de la ganadería ecológica mallorquina.

Diez años de ‘Me ecològic de Mallorca’: el cordero local que une campo, ecología y turismo