El Ayuntamiento de Palma ha dado este viernes un paso clave en su Plan de Choque de Vivienda al firmar ante notario las escrituras de cesión de dos parcelas municipales en Camp Redó y Son Ferragut, donde se levantarán las primeras 166 viviendas de alquiler a precio limitado.
Las parcelas, situadas en la calle Bisbe Arnau Alberti y en la calle Isabel Villena, han sido adjudicadas a la promotora Locare Arpo 2D, que gestionará pisos de entre uno y tres dormitorios, con superficies de 45 a 70 metros cuadrados. Los alquileres estarán regulados según la ley autonómica y oscilarán entre 600 y 1.000 euros, en función del municipio y la eficiencia energética del edificio.
El proyecto establece criterios sociales de acceso: al menos el 30% de las viviendas se reservarán para jóvenes menores de 35 años, un 10% para mayores de 65 y otro 10% para familias monoparentales. Los solicitantes deberán acreditar un mínimo de cinco años de empadronamiento en Palma, o siete si proceden de otros municipios de Baleares.
La operación incluye una adenda que refuerza las condiciones de transparencia: la empresa adjudicataria asumirá el pago íntegro del IBI, sin posibilidad de repercutirlo en los inquilinos, y deberá justificar ante el Ayuntamiento todos los gastos que puedan trasladarse a las familias, con presupuestos e informes económicos supervisados por técnicos municipales. Además, los gastos de mantenimiento y servicios comunes deberán figurar por escrito en los contratos desde su firma.
El teniente de alcalde de Urbanismo, Óscar Fidalgo, ha destacado que se trata de “un paso decisivo” que convierte en realidad las primeras viviendas del plan, que prevé alcanzar hasta 2.000 pisos asequibles en los próximos años.
