La Sobrassada de Mallorca de Porc Negre IGP ha cerrado 2025 con los primeros indicios de recuperación tras tres ejercicios consecutivos de caída. Los datos de comercialización disponibles hasta octubre reflejan un incremento del 3%, un avance moderado pero relevante en un contexto de mercado complejo, que marca un punto de inflexión tras una contracción acumulada cercana al 30%.
El balance anual presentado por el Consejo Regulador de la Sobrassada de Mallorca IGP muestra, además, un comportamiento estable del conjunto de la categoría Sobrassada de Mallorca IGP, consolidando una base de actividad que permite al sector afrontar el próximo ejercicio con mayor visibilidad y margen de planificación.
Este cambio de tendencia se produce en el año del 30º aniversario de la Indicación Geográfica Protegida, una efeméride que ha servido para reforzar el posicionamiento estratégico del producto en segmentos de mayor valor añadido, apoyado en la certificación de origen, la trazabilidad y el vínculo con el territorio como elementos diferenciales frente a otras referencias del mercado.
Desde el Consejo Regulador señalan que la evolución del Porc Negre responde a una combinación de factores empresariales y de mercado. Entre ellos, destacan las acciones de promoción orientadas a canales profesionales, el refuerzo de las alianzas con la restauración y la distribución especializada, así como el esfuerzo continuado en control de calidad y análisis sensorial, claves para sostener precios y márgenes en un entorno inflacionario.
“El hecho de haber detenido la caída y empezar a crecer es un indicador positivo para todo el ecosistema productivo”, apunta Andreu Palou, presidente del Consejo Regulador. “La Sobrassada de Mallorca de Porc Negre es un activo estratégico para nuestras empresas elaboradoras y su evolución confirma que la apuesta por diferenciación, rigor técnico y promoción está dando resultados”.
De cara a 2026, el sector prevé intensificar las inversiones en conocimiento de producto, formación y transferencia de valor al mercado, con el objetivo de ampliar la base de consumidores y mejorar la rentabilidad de la cadena. La estrategia pasa por consolidar mercados clave dentro y fuera de Mallorca, reforzar la presencia en el canal horeca y seguir posicionando el Porc Negre como palanca de identidad y competitividad.
El Consejo Regulador subraya que estos resultados deben interpretarse como el primer paso de un proceso de recuperación que todavía necesita consolidarse. No obstante, la estabilización de la demanda y la mejora del comportamiento del Porc Negre aportan señales de confianza para un sector que busca crecer de forma sostenible, manteniendo su arraigo territorial y su modelo productivo.
