La Asociación Balear de Ocio y Entretenimiento (ABONE) ha vuelto a alzar la voz para reclamar soluciones urgentes al problema del aparcamiento en el Paseo Marítimo de Palma y la puesta en marcha de ayudas directas para los negocios afectados por las obras, una vez confirmada la renuncia definitiva a la construcción de un aparcamiento soterrado en la zona.
La patronal considera especialmente preocupante que, tras la finalización de los trabajos de remodelación, se haya consolidado la desaparición de más de 1.200 plazas de estacionamiento sin que se haya presentado una alternativa real que permita absorber la demanda existente. ABONE subraya que el entorno ya sufría antes de las obras una elevada presión, con más viviendas que plazas disponibles, una situación que ahora se ha agravado y que afecta de forma directa a residentes, trabajadores y visitantes.
Desde ABONE recuerdan que durante todo el desarrollo del proyecto mantuvieron reuniones periódicas con la Autoridad Portuaria de Baleares, distintas administraciones y otras patronales para buscar soluciones que mitigaran el impacto de la reforma. Entre las opciones planteadas figuraba la posibilidad de un aparcamiento soterrado en la zona de Las Golondrinas, una alternativa que finalmente ha quedado descartada sin que se haya definido un plan sustitutivo claro.
La patronal advierte de que este escenario tiene consecuencias económicas más allá del ocio nocturno. Restaurantes, comercios y otros negocios del Paseo Marítimo se ven afectados por las dificultades de acceso y la reducción de la rotación de clientes, lo que compromete la viabilidad de establecimientos y la conservación del empleo en una de las zonas con mayor actividad turística y local de la ciudad.
ABONE recuerda, además, que el sector del ocio y el entretenimiento del Paseo Marítimo ha sido uno de los últimos en recuperar la normalidad tras la pandemia y que, a continuación, ha tenido que convivir durante años con unas obras prolongadas que han impactado de forma continuada en su actividad. A esta situación se suma, según la patronal, la proliferación de actividades ilegales en el sector, denunciadas en reiteradas ocasiones sin una respuesta efectiva por parte de las administraciones.
Pese a este contexto, ABONE denuncia que no se han articulado ayudas directas específicas para los empresarios afectados. Las medidas existentes, señalan, se han limitado a actuaciones puntuales como la eficiencia energética, sin contemplar apoyos para gastos estructurales como alquileres, personal o mantenimiento de los establecimientos.
Por todo ello, la patronal del ocio y el entretenimiento de Baleares reclama a la Autoridad Portuaria y al conjunto de administraciones implicadas soluciones efectivas al déficit de aparcamiento y la puesta en marcha de ayudas directas concretas que permitan compensar el impacto acumulado de las obras y garantizar la continuidad del tejido empresarial del Paseo Marítimo.
