La Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB) ha reclamado al Govern que acelere las reformas estructurales pendientes y ha rechazado que los recursos procedentes del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS) se destinen a políticas de vivienda, al considerar que ello desvirtúa la finalidad con la que fue creado este tributo.
La presidenta de la patronal, Carmen Planas, trasladó esta posición durante la reunión de la Mesa de Diálogo Social celebrada en el Consolat de Mar y presidida por la presidenta del Govern, Marga Prohens, en la que se hizo balance de los trabajos desarrollados en el marco del Pacto por la Sostenibilidad.
Planas defendió la necesidad de abordar "ya" los principales retos de las Islas desde una estrategia integral y con medidas que generen un impacto económico y social duradero. Según la presidenta de CAEB, el objetivo debe ser reforzar la competitividad de la economía balear mediante actuaciones transversales.
En este sentido, la patronal considera que las medidas orientadas a favorecer la desestacionalización del empleo deben coordinarse con políticas de vivienda, movilidad, conectividad, promoción turística, diversificación de la oferta e infraestructuras.
Uno de los puntos de fricción planteados durante la reunión fue la posibilidad de destinar fondos del Impuesto de Turismo Sostenible a políticas de vivienda, una opción que el Govern se ha mostrado dispuesto a estudiar a propuesta de los sindicatos.
Ante esta posibilidad, Planas defendió que el acceso a la vivienda constituye una prioridad que requiere una política específica y estable, y advirtió de que "no es responsable utilizar el ITS como una caja común para cubrir obligaciones estructurales de la Administración".
La presidenta de la patronal recordó que el impuesto turístico fue concebido para financiar inversiones con capacidad transformadora, especialmente vinculadas a la modernización de infraestructuras y equipamientos, la mejora del destino y el incremento de la competitividad turística.
Asimismo, sostuvo que la crisis de acceso a la vivienda responde a un problema estructural y no puede atribuirse al turismo, por lo que reclamó la aplicación de medidas ya planteadas por los sectores de la construcción y la promoción inmobiliaria integrados en CAEB.
