La presión turística en España comenzó a moderarse en 2025, pero no por una caída estructural del sector, sino por un cambio en su composición. Según Exceltur, la alianza de grandes empresas turísticas, el número medio diario de turistas descendió en torno a 20.000 personas, lo que ha contribuido a rebajar la tensión social en algunos destinos y a enfriar el debate sobre la masificación.
Sin embargo, el informe sobre la evolución del sector en 2025 y las perspectivas para 2026 apunta a un factor clave que suele quedar en segundo plano: el crecimiento de la población residente. De hecho, Exceltur atribuye al aumento demográfico el 93,5% del incremento de la presión humana registrada en España desde 2019, frente a solo un 6,5% ligado al turismo.
En términos relativos, la presión turística media diaria se situó en 2025 en 7,4 turistas por cada 100 residentes, ligeramente por debajo del año anterior. Esta reducción se explica, principalmente, por el descenso de los viajes de españoles dentro del territorio nacional, a pesar de que el turismo internacional sigue marcando máximos.
El caso de Baleares resulta especialmente significativo. Según los datos de Exceltur, el aumento de la población residente explica el 80,7% del incremento de la presión humana en las islas, muy por encima del impacto directo del turismo. Una realidad que, según el informe, está detrás de la creciente tensión sobre la vivienda, el tráfico y los servicios públicos, incluso en territorios tradicionalmente asociados a la saturación turística.
La patronal turística subraya que, salvo en momentos puntuales de temporada alta, el turismo no es el principal factor que explica el deterioro de la calidad de vida percibida por los residentes, una afirmación que reabre el debate sobre el modelo de crecimiento y planificación territorial en destinos maduros como Mallorca.
Retroceso histórico de los pisos turísticos
Otro de los elementos destacados del informe es la evolución de las viviendas de uso turístico. Por primera vez, el número total de estos alojamientos se redujo en las 25 principales ciudades españolas, con un descenso medio del 4,1 % entre julio y noviembre respecto al mismo periodo de 2024.
En términos absolutos, esta caída supone casi 16.000 plazas menos y un total de 366.000 al cierre del año. Exceltur atribuye este cambio a la entrada en vigor de la Ventanilla Única Digital de Arrendamientos y, sobre todo, a un mayor compromiso político para ordenar el crecimiento del sector y combatir la oferta ilegal.
Baleares lidera esta corrección. Ibiza encabeza el ajuste con una reducción del 80 % respecto a sus máximos, seguida de Palma, donde la oferta de viviendas turísticas se ha recortado un 63 %. También destacan los descensos en ciudades como Barcelona, San Sebastián o Santiago de Compostela.
Para el vicepresidente ejecutivo de Exceltur, Óscar Perelli, esta racionalización es clave para aliviar la presión sobre el mercado residencial y mejorar la convivencia urbana, siempre que vaya acompañada de una planificación equilibrada y de recursos suficientes para el control efectivo de la normativa.
En contraste, otras ciudades como Málaga, Bilbao o varias capitales andaluzas cerraron 2025 con máximos históricos de plazas en viviendas turísticas, una evolución que Exceltur vincula a marcos regulatorios más permisivos y a una menor capacidad de intervención pública.
