La Federación de la Pequeña y Mediana Empresa de Mallorca (PIMEM), en colaboración con su organización sectorial de transporte ASTAM, ha anunciado el inicio de una macrodemanda colectiva contra Repsol y Cepsa-Moeve, las dos principales compañías petroleras implantadas en Baleares. El motivo: dos décadas de precios inflados artificialmente en los carburantes que habrían perjudicado gravemente tanto a profesionales del transporte como a consumidores particulares.
Según ha detallado la entidad, los informes periciales que acompañarán la reclamación revelan sobreprecios históricos de hasta 10 céntimos por litro durante varios años. Estas prácticas, calificadas como anticompetitivas, fueron objeto de investigación y sanción por parte de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), y ratificadas posteriormente por la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo.
La base legal de esta acción se refuerza con la reciente sentencia de los juzgados mercantiles de Castellón contra la petrolera BP, que ha sido condenada a indemnizar a miles de transportistas tras demostrarse la existencia de prácticas similares. Esa resolución judicial permite reclamar hasta 15.000 euros por vehículo en concepto de daños y perjuicios.
PIMEM ha confirmado que la presentación formal de la demanda tendrá lugar el próximo mes de julio, e invita a todos los transportistas, taxistas y otros colectivos profesionales de Baleares a sumarse sin coste alguno a esta iniciativa legal que busca poner fin a una situación de abuso sostenido.
“Durante años, el sobreprecio del combustible ha sido una losa para nuestra economía. Es hora de que los responsables paguen por el daño causado”, ha declarado Jordi Mora, presidente de PIMEM.
