El Consell de Mallorca avanza hacia la regulación del parque de vehículos de alquiler con un recurso poco habitual en el sector: la recopilación masiva de datos a través de cámaras inteligentes. La reunión de este lunes entre el consejero de Territorio, Movilidad e Infraestructuras, Fernando Rubio, el director insular de Movilidad y Actividades, Rafel Oliver, y la patronal de coches de alquiler BALEVAL, marca un hito en la estrategia de la isla para gestionar la movilidad y la presión de los vehículos de alquiler.
El eje central del diálogo ha sido la implementación de 210 nuevas cámaras y contadores de tráfico, repartidos por carreteras principales y puertos. Estos dispositivos permitirán contabilizar los vehículos por tipo, incluyendo coches de alquiler, vehículos particulares e incluso bicicletas. Además, actualizarán los datos del estudio de carga, información esencial para determinar un límite máximo de flotas de alquiler y generar datos objetivos que servirán de base para la futura ley y para la planificación de la movilidad en Mallorca.Rubio enfatizó que esta tecnología permitirá tomar decisiones “basadas en datos reales y no en estimaciones”, reforzando la seguridad jurídica y la estabilidad del sector. También aclaró que la vigilancia tiene fines exclusivamente estadísticos y de planificación, ya que la sanción de infracciones seguirá siendo competencia de la DGT.
BALEVAL había solicitado más información para fundamentar la normativa, y las cámaras se presentan como la respuesta del Consell, buscando equilibrar la regulación con la viabilidad económica del sector. La recopilación de datos se complementará con información proporcionada por las navieras sobre los vehículos que llegan a Mallorca, distinguiendo entre matrículas nacionales y extranjeras. Esto permitirá tener un panorama completo del flujo de coches en la isla, una pieza clave para definir los topes de flotas de manera objetiva y equilibrada.
Más allá de limitar el número de coches de alquiler, la iniciativa tecnológica busca garantizar una movilidad sostenible, ofrecer seguridad jurídica a las empresas y mejorar la calidad de vida de los residentes. La combinación de cámaras en tierra y puertos permitirá a Mallorca gestionar las flotas basándose en hechos concretos, evitando decisiones arbitrarias y proporcionando al sector herramientas claras para planificar su actividad.
En definitiva, las cámaras se perfilan como la base tecnológica sobre la que se construirá la regulación de flotas, convirtiéndose en un aliado estratégico tanto para la administración como para el sector económico de la isla.
