miércoles. 24.07.2024

El presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), Wayne Griffiths, ha advertido de los efectos negativos que tendrá la aprobación de la normativa comunitaria Euro 7 en la industria automovilística española, provocando el cierre de fábricas y la pérdida de empleos.

Durante su intervención en un foro organizado este martes por Anfac, el también presidente de Seat ha reclamado al Gobierno que no apoye esta futura normativa -que se debate en Europa y entraría en vigor en julio de 2025- relativa a las emisiones contaminantes permitidas en el parque automovilístico europeo.

Griffiths defiende que la norma Euro 7 supone una mejora "escasa" respecto a la Euro 6, resta inversiones a la electrificación, no pone el foco en la antigüedad del parque e incrementará el precio de los vehículos en 2.000 euros, además de poner en peligro los coches pequeños, que son los que principalmente se fabrican en España.

En este sentido, asegura que la mayoría de vehículos fabricados en España desaparecerían si se aprueba esta normativa, lo que pondría en riesgo el cierre de las fábricas españolas y la pérdida de "miles" de empleos.

COMPROMISO DEL SECTOR

A pesar de criticar esta normativa, Griffiths ha recordado el compromiso del sector automovilístico con la descarbonización, después de que el Parlamaneto Europeo votase la semana pasada a favor de prohibir la venta de vehículos de gasolina y diésel en 2035.

El presidente de Anfac asegura que los fabricantes cumplirán la normativa y, en algunos casos, dejarán de vender este tipo de vehículos antes de esa fecha, concretamente en 2030.

Asimismo, ha defendido que son el único sector que va a cambiar completamente su modelo de negocio en 13 años (hasta 2035) con una inversión de 250.000 millones de euros en Europa para electrificar modelos y fábricas.

"DEMOCRATIZAR" EL VEHÍCULO ELÉCTRICO

Sin embargo, para seguir impulsando el vehículo eléctrico Griffiths apuesta por "democratizar" su acceso a todas las capas de la población, incentivando su compra, haciéndolo más accesible e impulsando la puesta en marcha de una red de infraestrcutra de recarga a la altura.

"En un país en el que no se venden coches eléctricos no tiene sentido fabricarlos", ha recordado.

Para ello, ha llamado a no perder la "ventaja competitiva" que ha construido la industria automovilística española en los últimos 70 años y usar los fondos europeos para acelerar la venta de eléctricos en España.

Anfac teme la pérdida de fábricas y empleo por la normativa Euro 7