El sector de la construcción en Baleares afronta un cambio de escenario marcado por la incertidumbre internacional. La Asociación de Constructores ha advertido de que el conflicto en Irán podría traducirse en un aumento inmediato de los costes de materiales, rompiendo la tendencia de estabilidad que se preveía hasta hace apenas unas semanas.
Durante la presentación del balance del sector, su presidente, Climent Olives, señaló que el contexto geopolítico está alterando las previsiones económicas y podría tener un impacto directo en la evolución de los precios ya a corto plazo. En concreto, se anticipa un encarecimiento generalizado en cuestión de semanas, impulsado principalmente por el alza del petróleo y su efecto en la logística.
El incremento de los combustibles ya es visible: el gasóleo A, utilizado en transporte y maquinaria ligera, ha subido un 40 %, mientras que el gasóleo B, clave para maquinaria pesada, ha aumentado un 20%. Este encarecimiento repercute directamente en los costes de transporte hacia el archipiélago, que ya se han elevado alrededor de un 10%.
La consecuencia más inmediata será una subida significativa en materiales esenciales como el asfalto, cuyo coste podría aumentar hasta un 30 % debido al encarecimiento del betún, así como en otros insumos básicos como cemento, acero, aluminio o productos cerámicos. Las empresas de obra civil serán las primeras en notar este impacto.
Este giro llega en un momento que el propio sector calificaba como especialmente favorable. Antes del estallido del conflicto, las previsiones apuntaban a una estabilización de precios, con altos niveles de actividad y empleo. Sin embargo, el nuevo contexto internacional ha introducido un factor de riesgo que condiciona tanto la rentabilidad de los proyectos como las decisiones de inversión.
De cara al futuro, los constructores subrayan que variables como la duración del conflicto, la evolución de la inflación y los tipos de interés serán determinantes para el comportamiento del sector en 2026. Cabe recordar que en 2025 la inversión en construcción en Baleares creció un 26,5%, reflejando la fortaleza reciente de la actividad.
La preocupación no es menor si se tiene en cuenta la experiencia reciente. Desde la patronal reconocen el temor a repetir un escenario como el de 2022, cuando los precios llegaron a incrementarse hasta un 35 % a raíz de la guerra en Ucrania.
En este contexto, el sector reclama a las administraciones públicas la aplicación automática de mecanismos de revisión de precios en los contratos de obra pública de larga duración. Consideran que esta medida es clave para garantizar la viabilidad de los proyectos y evitar que queden desiertos concursos relevantes, como los previstos por el Ibavi para la construcción de cerca de mil viviendas públicas.
Asimismo, los constructores abogan por revisar el marco normativo actual para permitir una mayor flexibilidad en la contratación pública y plantean recuperar ayudas directas al combustible como las implementadas en anteriores кризис energéticos, con el objetivo de mitigar el impacto de la subida de costes.
