Baleares vuelve a mirar al exterior para impulsar uno de sus sectores agroalimentarios con mayor valor añadido. Un total de 19 bodegas del archipiélago participan esta semana en la Paris Wine Week 2026, una de las ferias profesionales del vino más influyentes del mundo, con el objetivo de consolidar su presencia internacional y captar nuevas oportunidades comerciales.
La cita, que se celebra del 9 al 11 de febrero en el recinto Paris Expo, reúne a más de 6.000 expositores de 60 países y atrae a cerca de 60.000 profesionales del sector procedentes de 155 mercados. Un escaparate estratégico para importadores, distribuidores, sumilleres y compradores especializados en el que los vinos baleares buscan ganar visibilidad frente a competidores de todo el mundo.
La delegación balear está formada por 14 bodegas de Mallorca e Ibiza y cinco de Menorca, estas últimas agrupadas bajo la marca Vino Menorca. La representación incluye elaboradores de las denominaciones de origen Binissalem y Pla i Llevant, vinos de la tierra de Mallorca, Menorca e Ibiza, reflejando la diversidad productiva y territorial del sector vitivinícola balear.
Durante la visita institucional a la feria, el conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet, subrayó que la presencia en París “permite situar los vinos de Baleares en el radar internacional y generar nuevas opciones de crecimiento para las bodegas, más allá del mercado local y turístico”.
Desde la Dirección General de Calidad Agroalimentaria y Producto Local, Joan Llabrés puso el acento en la continuidad de esta estrategia exterior. “El sector nos ha pedido estabilidad en la promoción internacional. Mantenernos en una feria como París es clave para evaluar resultados y consolidar a Baleares como un origen vinícola de calidad”, señaló.
Las bodegas participan bajo un estand conjunto de 125 metros cuadrados en el pabellón 6 del recinto ferial, un espacio diseñado para maximizar la visibilidad y facilitar los contactos comerciales. El 90% del coste ha sido asumido por la Conselleria de Agricultura mediante fondos del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS), en colaboración con la Cámara de Comercio de Mallorca.
Con esta acción, el Govern refuerza una estrategia que busca diversificar mercados, aumentar las exportaciones y posicionar el vino balear como un producto competitivo en los principales circuitos internacionales, en un momento clave para el crecimiento y la profesionalización del sector.
