miércoles. 19.06.2024

La Conselleria de Salud y Consumo y la Federación Empresarial de Restauración de las Illes Balears (FERIB), adherida a la CAEB, han puesto en marcha el programa QxQ de inocuidad alimentaria en virtud del cual las empresas interesadas podrán registrarse en una plataforma digital que les permitirá consultar toda la normativa requerida para desarrollar su actividad, comprobar si la cumplen, y enviar sus datos a la Agencia de Salud Pública, que independientemente del programa, mantendrá sus inspecciones habituales.

El objetivo del convenio entre la Conselleria y la FERIB es promover la corresponsabilidad de las partes implicadas al garantizar la inocuidad alimentaria. Potencialmente, podrían beneficiarse los más de 14.000 establecimientos de restauración colectiva y hasta 18.000 minoristas de Balears.

A la presentación han acudido la consellera de Salud y Consumo, Patricia Gómez; la presidenta de la patronal CAEB, Carmen Planas; el presidente de la Federación Empresarial de Restauración de las Islas Baleares (FERIB), Alfonso Robledo, y Antoni Colom, técnico de Seguridad Alimentaria responsable del proyecto.

El presidente de la FERIB, Alfonso Robledo ha asegurado que esta plataforma “es pionera a nivel nacional y gracias a FERIB se ha conseguido trabajar conjuntamente con Sanidad sacar adelante un proyecto para los establecimientos que quieren apostar por niveles de calidad”.

Por su parte, la consellera de Salud y Consumo, Patricia Gómez ha destacado que QxQ “es una plataforma de información y autoevaluación que reportará beneficios tanto a los actores económicos como a la Administración y a los clientes de la restauración”. 

Carmen Planas, presidenta de CAEB, ha añadido que “queremos ser y somos un referente turístico mundial y para conseguirlo, también debemos apostar por la salud por la higiene y el mantenimiento de las instalaciones, la maquinaria y del producto final que servimos a nuestros visitantes”.

“QxQ es una herramienta de transformación e innovación que ayuda a comprender las obligaciones que tienen los operadores económicos con respecto a la producción segura de alimentos y a convertir la situación higiénica y sanitaria de los establecimientos en un factor relevante en la estrategia competitiva y de consumo”, ha finalizado la consellera de Salud y Consumo, Patricia Gómez.

¿Cómo funcionará el autocontrol digital?

Independientemente de que todas las empresas tengan que seguir los trámites administrativos oficiales habituales para operar e independientemente de las tareas de inspección de Salud, las empresas adheridas podrán acceder de forma sencilla a la plataforma para realizar un autocontrol digital de los requisitos higiénicos y sanitarios que se le exigen, indicar los que cumplen y saber cuáles les faltan.

El usuario podrá ver la normativa que existe detrás de cada requisito. Además, la plataforma le explicará el porqué y cómo cumplir con la normativa de aplicación. Posteriormente, los técnicos validadores que proporcionará la FERIB monitorizarán y darán conformidad a estas autoevaluaciones y medidas de subsanación adoptadas, que estarán relacionadas con infraestructuras y maquinaria y procesos y registros que demuestren la confianza en la cultura de inocuidad alimentaria del establecimiento.

Una vez cumplimentados los cuestionarios, unos algoritmos adaptados a cada tipo de empresa —dado que hay de muy variadas— darán una puntuación desde el punto de vista estrictamente de seguridad alimentaria. El objetivo es llegar al score on the door, es decir, a la calificación en la puerta del establecimiento.

Los inspectores de Salud en sus inspecciones —que en ningún caso serán sustituidas por la autoevaluación— podrán usar esta declaración realizada por el establecimiento para contrastarla con la situación real.

El Servicio de Seguridad Alimentaria recuerda que los beneficios del proyecto son triples. Por un lado, facilitará el autocontrol digital del estado higiénico y sanitario de las empresas, quienes, a su vez, pueden beneficiarse de la ventaja competitiva que supone tener una buena puntuación en la puerta del local y dentro de la plataforma.

Por otro lado, esta puntuación beneficiará también a los clientes, que podrán elegir el local en función de la nota y, además, podrán opinar sobre los locales.

Finalmente, digitalizar el proceso también favorecerá el seguimiento por parte de los servicios de inspección y mejorará la eficiencia y la asignación de los recursos al control oficial de los establecimientos que no demuestren la diligencia debida a través de los autocontroles.

Esta herramienta de colaboración entre el sector público y privado forma parte de una estrategia win-win, en la que todo el mundo gana y permite un cambio de orientación para mejorar la capacidad competitiva de los establecimientos.

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