sábado. 18.07.2026

Este artículo forma parte del proyecto Marca Baleares, una iniciativa impulsada por Disset Consultors que cuenta con Economiademallorca.com como media partner. El proyecto nace con el objetivo de difundir los valores, la cultura empresarial y la identidad de las marcas de las Islas Baleares, poniendo en valor a profesionales que representan el talento, la autenticidad y la proyección del territorio.

Uno de esos referentes es el chef mallorquín Andreu Genestra, cuya trayectoria y discurso gastronómico se han convertido en una expresión clara de lo que hoy significa la Marca Baleares: raíz, identidad y visión contemporánea.

Para Genestra, la marca Baleares es, ante todo, “un sello de autenticidad. Es la suma de una historia, un paisaje y una forma de ser”. Explica que, si durante décadas las islas han sido reconocidas internacionalmente por su atractivo turístico, hoy la marca Baleares se proyecta también a través de “la cultura, la identidad, la gastronomía y el arte”. En ese contexto, asegura que la cocina balear actúa como “una embajadora natural de todo eso. Cada plato cuenta una historia y cada producto tiene detrás a personas, familias y tradiciones”, un valor que considera especialmente importante en un mundo globalizado.

Criado en un entorno rural, profundamente ligado a la tierra y al producto, Genestra recuerda: “Me he criado en un entorno rural, muy ligado a la tierra, al producto y al aprovechamiento. Esa relación directa con agricultores y pescadores me ha marcado profundamente. En mi casa se cocinaba con respeto, con lo que había, y eso sigue muy presente en mi cocina”. La hospitalidad balear también influye en su manera de trabajar: “Abrir las puertas, ofrecer lo mejor que tienes y cuidar al otro forma parte de nuestra cultura. Cuando alguien viene a mis restaurantes quiero que sienta que entra en una casa mallorquina, no solo en un espacio gastronómico”.

Su vocación fue temprana. Con apenas 15 años comenzó a trabajar en cocinas y confiesa que “me fascinó el ritmo, la exigencia y la energía del oficio. A los 18 decidí salir de Mallorca para aprender de los grandes, y fue entonces cuando entendí que la técnica sin identidad no tiene alma”. Al regresar a la isla, tenía claro que su proyecto debía tener “el corazón en la isla y la mirada abierta al mundo”.

Ese planteamiento cristalizó en su primer restaurante en Capdepera, un proyecto nacido con pocos recursos pero con una idea muy clara: “hacer una cocina profundamente arraigada al territorio”. Así surge el concepto de “Cuina de la Terra”, que para él significa “una cocina que habla de la tierra, de su gente y de su producto”. La estrella Michelin, asegura, fue “un reconocimiento enorme, no solo a mi trabajo, sino a una forma de entender la gastronomía desde la autenticidad y el esfuerzo colectivo”.

Mallorca es, para Genestra, el eje central de su cocina: “No se puede entender mi cocina sin la isla. Es un territorio de una riqueza enorme, con paisajes diversos y una historia marcada por el mestizaje cultural. Fenicios, árabes, catalanes, italianos… todo eso está presente en nuestra gastronomía”. Su propuesta culinaria, afirma, parte de la pureza del producto local, “pero con una mirada abierta y contemporánea”, intentando capturar la diversidad cultural de la isla.

Sobre el ADN balear en la gastronomía actual, define: “Es una combinación de tradición y apertura. Tenemos raíces muy profundas, pero también una gran capacidad de adaptación. Eso se refleja en una cocina con sabores reconocibles —aceite, almendra, cerdo negro, pescado, hierbas—, pero con matices fruto del intercambio cultural. El reto es evolucionar esa tradición sin convertirla en una caricatura”.

La sostenibilidad es otro pilar fundamental: “Es integral. No es solo ecológica, también es social, económica y humana. Empieza en el huerto y en el producto local, pero continúa en cómo gestionas los equipos, el tiempo y los recursos. Ser sostenible es cuidar a las personas, crear entornos de trabajo sanos y coherentes, reducir el desperdicio y actuar con responsabilidad. No puedes hablar de sostenibilidad si tu modelo de negocio no la refleja en todos los niveles”.

Finalmente, sobre lo que significa ser Marca Baleares, afirma: “Significa orgullo y responsabilidad. Representar una tierra que me lo ha dado todo y hacerlo con conciencia. Demostrar que desde una isla se puede construir una cocina de nivel mundial sin perder la esencia. Ser Marca Baleares es cocinar con respeto, con memoria y con compromiso. Entender que cada plato también habla de la historia, el territorio y la identidad de esta tierra. Y eso es lo que me motiva cada día”.

Andreu Genestra: «Desde una isla se puede construir una cocina de nivel mundial sin...