jueves. 25.07.2024

La muerte de Silvio Berlusconi este lunes, a los 86 años, hace temblar su imperio económico que tendrá que repartirse entre sus cinco hijos, pero también a su partido Forza Italia, que queda huérfano de su máximo líder y no tiene un claro heredero.

A pesar de la edad, Berlusconi ha mantenido las riendas del partido que fundó en 1993 mientras que todos los posibles herederos han ido desapareciendo durante los años incapaces de igualar el carisma del empresario y que ahora queda en un momento de vacío.

Si con Berlusconi el partido había coleccionado uno de los peores resultados de su historia en las últimas elecciones generales, con cerca del 8%, ahora necesitará un verdadero líder y nuevas propuestas para intentar resanar la formación y ya se habla de un la organización de un congreso, que como tal no se celebra desde 1998.

Tras las elecciones los analistas aseguraron que el resultado obtenido fue ya un milagro, debido casi exclusivamente al regreso a la política activa del exmandatario, que así logró 63 senadores y diputados, por no hablar de los cinco ministros que consiguió incluir en el Ejecutivo y que le deben todo a Berlusconi y su negociación con la primera ministra, Giorgia Meloni.

Según el diario La Repubblica, Forza Italia tiene deudas de alrededor de 90 millones de euros, cubiertas por dos avales personales de Berlusconi que ahora tendrán que garantizar los herederos.

Pero sobre todo, la muerte de uno de los hombres más ricos del país será un terremoto para Finninvest, con 5.000 millones de euros de facturación y más de 20.000 empleados y dividido en 7 holdings, 4 de ellos en manos de "Il Cavaliere", lo que supone el 60% del imperio y que ahora tendrá ser repartido entre sus cinco hijos.

Actualmente los dos hijos de su primer matrimonio, Marina y Pier Silvio, tienen el 8% cada uno y los de su segundo, Bárbara, Luigi y Eleonora, suman el 22%.

Además el patrimonio de Berlusconi está valorado según Forbes, en 7.000 millones de euros.

Una gran parte de los activos inmobiliarios, incluidas las residencias más famosas como Arcore o Villa Grande, son de la empresa Dolcedrago, propiedad exclusiva de Berlusconi.

Su sociedad mediática, Mediaset, ahora llamada MediaforEurope, está reaccionando a un descenso determinado en los últimos años por la competencia de las plataformas bajo demanda: en 2021 registró unos ingresos netos consolidados de 2.914 millones, un 11% más que en 2020, con un beneficio neto de 374 millones, un 169% más que el año anterior y casi el doble de la cifra anterior a la covid 2019.

Y las ventas de publicidad en Italia, en particular, crecieron tanto en comparación con 2020 (14,4% más) como con 2019, frente a lo cual marcó un aumento del 2,4%.

Pero la alta dirección del grupo, su consejero delegado, Pier Silvio Berlusconi, y el presidente, Fedele Confalonieri, decidieron, para consolidar las cuentas, vender un periódico histórico como "Il Giornale" a pesar de que el empresario estaba en contra.

En la editorial Mondadori la presidenta es Marina Berlusconi. Es la mayor editorial de libros y revistas de Italia y el tercer operador en Francia de revistas de consumo; también posee la red de librerías más extensa del país.

Mientras que el grupo Mediolanum, controlado por Fininvest y el Grupo Doris, es el líder del mercado financiero italiano con 1.129.000 clientes, 70.700 millones de euros administrados y gestionados, 2.171 empleados.

Por el momento, Luigi, Barbara y Eleonora no desempeñan ninguna función operativa en el grupo, sino que actúan como accionistas de Fininvest y forman parte del consejo de administración.

En el pasado Barbara fue nombrada por la directiva del Milan vicepresidenta y consejera delegada con responsabilidad sobre las funciones sociales no deportivas, pero esa experiencia terminó en 2017, tras la venta del club al empresario chino Yonghong Li y después al fondo de inversión Elliott.

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