jueves. 22.02.2024

El Banco Europeo de Inversiones (BEI), que a partir del 1 de enero presidirá Nadia Calviño, es la entidad bancaria de los estados miembros de la Unión Europea (UE), que en 2022 concedió financiación por más de 65.000 millones de euros, en torno al 5 % del PIB español.

Calviño ha obtenido el consenso de los 27 países de la UE, según el ministro de Finanzas belga, Peter Van Peteghem, cuyo país ha dirigido el proceso de selección por ocupar la presidencia rotatoria del consejo de gobernadores del BEI, y sucede en el puesto al alemán Werner Hoyer.

La principal función del BEI, que opera sin ánimo de lucro, es facilitar préstamos y garantías con destino a proyectos de inversión de capital para impulsar el desarrollo de las regiones más atrasadas, modernizar las empresas o ayudar al crecimiento de nuevas actividades.

Sus objetivos se centran en impulsar el potencial de crecimiento y de creación de empleo de Europa, apoyar las medidas para mitigar el cambio climático y fomentar las políticas de la UE en otros países.

En 2022 firmó líneas de financiación por un total de 65.150 millones de euros, de los que casi el 60% (36.500 millones) se dedicaron a proyectos que apoyan la acción climática y la sostenibilidad ambiental según sus propias cifras.

A cierre del año pasado contaba con unos fondos propios de 78.435 millones de euros, con un total de 437.382 millones de euros en préstamos desembolsados y computó un beneficio anual de 2.366 millones de euros.

Más de 233.000 millones para España

En España, en toda su historia, desde 1959 hasta ahora, ha concedido 233.200 millones de euros, equivalente 19,3% del PIB nacional, tal como recoge la web de la institución.

Desde su creación, ha invertido más de un billón de euros. Opera en más de 160 países del mundo, aunque concentra más del 90% de su actividad en Europa.

El origen del BEI se remonta a 1958, cuando los representantes de los seis países europeos que firmaron el Tratado de Roma auspiciaron su creación. Cuatro años después de su nacimiento inició su expansión a escala global tras ser autorizado a financiar proyectos fuera de la UE.

En 1968 trasladó su sede de Bruselas a Luxemburgo y se centró en financiar infraestructuras estratégicas y en apoyar a la industria europea.

Los accionistas del BEI son todos los estados miembros de la UE y la participación de cada estado en el capital de la institución -248.000 millones de euros- está en función del PIB del país en el momento de su ingreso en el organismo. Alemania, Francia e Italia son los máximos accionistas, seguidos de España, cuya contribución es del 9,66 % del total.

El BEI obtiene la mayor parte de sus recursos de financiación de los mercados internacionales de capitales, principalmente mediante la emisión de obligaciones.

Es el accionista mayoritario del Fondo Europeo de Inversiones (FEI), creado en 1994, que ofrece financiación a las pequeñas y medianas empresas mediante instrumentos de capital riesgo.

Cuenta con tres órganos de decisión: el Consejo de Gobernadores, el Consejo de Administración y el Comité de Dirección. Además dispone de un órgano de control, el Comité de Auditoría.

El Consejo de Gobernadores, formado por ministros de los Estados miembros, decide la política de créditos, aprueba las cuentas anuales y decide sobre la participación en operaciones de financiación fuera de la UE.

El Consejo de Administración, constituido por 28 directivos, tiene el control de la gestión de la institución, con competencias exclusivas sobre los préstamos, garantías y créditos.

El Banco Europeo de Inversiones (BEI) concedió 65.000 millones en 2022