La Asociación Patronal de Empresarios de Actividades Marítimas (APEAM) ha reiterado su apoyo al nuevo decreto de chárter náutico del Govern de les Illes Balears, vigente desde agosto, y ha desautorizado las críticas vertidas por entidades del sector de reciente creación. Según la patronal, estos discursos “alarmistas” no reflejan la realidad económica ni el marco regulatorio y responden a la voluntad de mantener prácticas que perjudican la calidad, la seguridad y la imagen del destino balear.
A.P.E.A.M. considera necesario aclarar que las embarcaciones de chárter no pueden tratarse como activos de rápida depreciación. Afirma que, a diferencia de otros bienes, los barcos profesionales constituyen una inversión cuyo valor puede mantenerse o incluso incrementarse con un mantenimiento adecuado. Recuerda también que se trata del único bien no inmueble que puede hipotecarse legalmente, un indicador que, según la patronal, desmonta los mensajes que apuntan a supuestas “pérdidas millonarias” en escenarios de cese de actividad.
La asociación subraya además que la obligatoriedad de disponer de un puerto base contribuye precisamente a preservar el valor de estos activos. Contar con un punto fijo de control permite realizar revisiones técnicas, reparaciones y labores de limpieza de manera regular, lo que garantiza estándares de calidad y seguridad imprescindibles durante toda la temporada estival.
La caída del chárter es global, no consecuencia del decreto
A.P.E.A.M. insiste en que la contracción del sector no puede atribuirse a la entrada en vigor de la normativa, ya que el decreto se aprobó cuando la temporada estaba avanzada. Defiende que la caída del chárter es un fenómeno generalizado en todo el arco mediterráneo español. Cita los datos recientes de la Asociación Nacional de Empresas Náuticas (ANEN), que reflejan un descenso interanual del 20% en las matriculaciones destinadas al alquiler a nivel estatal, así como una caída más pronunciada en embarcaciones de gran eslora y en las más pequeñas. Según ANEN, el mercado está entrando en una fase de “normalización” tras el extraordinario impulso vivido durante los años posteriores a la pandemia.
La patronal balear añade que el contexto turístico actual también condiciona el rendimiento del sector. Pese a los récords de llegadas, el gasto por turista ha disminuido, las estancias se han acortado y la facturación vinculada al consumo ha retrocedido, un escenario que también repercute en la actividad del chárter náutico.
Una regulación pensada para fortalecer el futuro del sector
Para A.P.E.A.M., el nuevo decreto supone una herramienta necesaria para reforzar la calidad y la profesionalización del chárter en las Illes Balears. Considera que la normativa aporta orden, seguridad y criterios claros en un momento de ajuste del mercado, y que contribuirá a consolidar un modelo más competitivo y menos vulnerable a los ciclos económicos. La patronal concluye que el decreto no es el origen de la contracción del sector, sino una respuesta estructural diseñada para garantizar su estabilidad y su prestigio a medio y largo plazo.
