Balears se prepara para entrar en un nuevo ciclo en su política residencial. El Govern ha presentado la cartera completa de promociones en tramitación por parte del IBAVI: 1.213 viviendas nuevas repartidas por todas las islas y financiadas con una inversión global de 228 millones de euros dentro del programa «Illes en transformació». La magnitud del proyecto supone un incremento del 50 % del parque público actual y anticipa una expansión decisiva en un territorio marcado por una fuerte tensión en el acceso a la vivienda.
La hoja de ruta del Ejecutivo fija 2026 como el año en que arrancará, de forma simultánea, la práctica totalidad de las promociones. Es un volumen de obra sin precedentes, que convertirá ese ejercicio en el mayor despliegue de construcción pública jamás impulsado en Balears. La presidenta Margalida Prohens lo describe como “un cambio de escala necesario” para acompañar el Plan de Choque de Vivienda en marcha.
En esta primera fase se desarrollan 47 promociones distribuidas en las cuatro islas. Mallorca sumará 613 viviendas en 29 proyectos que alcanzan una extensa red de municipios; Menorca incorporará 248 viviendas distribuidas en once actuaciones; Ibiza añadirá 292 viviendas en seis nuevas promociones; y Formentera activará la mayor intervención pública de su historia con una promoción de 60 viviendas en Es Pujols. Toda esta planificación se apoya en el nuevo procedimiento exprés recogido en la Ley 4/2025, que reduce los plazos administrativos entre uno y tres años respecto a los tiempos habituales.
El impulso político se refuerza con un anuncio inmediato: el próximo Consell de Govern aprobará la primera declaración de interés autonómico para 31 nuevas promociones que sumarán más de 700 viviendas adicionales. Esta figura permitirá que la vivienda protegida tenga un tratamiento administrativo equiparable al de infraestructuras educativas o sanitarias, agilizando los procesos y garantizando que los proyectos avancen al ritmo previsto.
La nueva normativa introduce también un criterio que marcará el acceso a vivienda asequible durante los próximos años: será necesario acreditar cinco años de residencia en Balears para optar a vivienda protegida o de precio limitado, con prioridad para quienes vivan en el mismo municipio donde se ubique la promoción. Esta regla ya se está aplicando en las primeras actuaciones del IBAVI, muchas de ellas con requisitos ampliados a propuesta de los ayuntamientos.
El despliegue previsto transforma de manera desigual —pero siempre al alza— la capacidad de vivienda pública en cada isla. Mallorca pasará de 1.988 a 2.601 viviendas públicas gracias a actuaciones en Palma, Marratxí, Sóller, Calvià, Santa Maria, Maria de la Salut y otros municipios del interior. Ibiza experimentará el salto proporcional más elevado: de 174 a 466 viviendas, impulsado tanto por nuevas promociones en Eivissa ciudad y Sant Antoni como por el futuro desarrollo de Ca n’Escandell, donde el IBAVI construirá 170 viviendas dentro de un gran proyecto coordinado con SEPES.
Formentera vivirá un punto de inflexión con la promoción de 60 viviendas en Es Pujols, que cuadruplicará su parque actual. En Menorca, las once promociones previstas en Ciutadella, Ferreries, Alaior, Maó y Es Mercadal permitirán pasar de 333 a 581 viviendas en una primera fase, con posibilidades de ampliación futura en varios solares.
El conjunto de estas actuaciones dibuja un escenario sin precedentes para la vivienda pública en Balears. En un archipiélago donde la oferta residencial para la población local se ha convertido en un factor crítico para la economía y para la cohesión social, el Govern apuesta por reforzar el papel del sector público como garante de acceso a la vivienda y como agente de transformación territorial. Las inversiones anunciadas no resolverán por sí solas el déficit acumulado, pero sí abren una etapa en la que la intervención pública gana escala, ritmo y ambición.
