Según explicaba el presidente de Consubal, Alfonso Rodríguez, el registro obligatorio en el Registro de Agentes Inmobiliarios garantizaba a los consumidores que los intermediarios tuviesen la formación y capacitación suficiente como para intervenir en este tipo de operaciones que suponen un acto de gran importancia para aquellos usuarios que requieren de sus servicios.
No solo se garantiza la formación de los agentes, además, era obligatorio disponer de un seguro de responsabilidad civil suficiente para responder ante cualquier eventualidad negativa
que afecte a los usuarios.
El registro obligatorio fue un logro tras muchos años de trabajo y negociación de muchos agentes sociales que, sobre en estos momentos difíciles en el ámbito inmobiliario, son conscientes de la necesidad de garantizar los derechos de los usuarios.
