miércoles. 01.07.2026

El mercado de vehículos de ocasión en Baleares ha arrancado 2026 con una clara desaceleración. Las ventas de turismos y todoterrenos de segunda mano alcanzaron las 13.476 unidades en el primer trimestre, lo que supone un descenso del 9,2% respecto al mismo periodo del año anterior, según datos de las patronales del sector.

La caída se acentuó en marzo, con 4.883 operaciones, un 7,1% menos, en un contexto en el que el conjunto del mercado nacional logró mantener el tipo e incluso crecer ligeramente un 0,7% en lo que va de año, hasta superar las 538.000 unidades.

Un mercado condicionado por la estructura económica balear

El retroceso en Baleares contrasta con la evolución de otras comunidades y refleja, en gran medida, las particularidades del tejido económico insular. A diferencia de la Península, donde la actividad empresarial —especialmente el rent a car— ha impulsado las operaciones de vehículos seminuevos, en el archipiélago el arranque del año no ha tenido aún un efecto tractor suficiente.

En marzo, de hecho, el crecimiento nacional del 5,5% estuvo muy vinculado a la anticipación de la campaña turística de Semana Santa, con empresas alquiladoras reforzando flotas. Un fenómeno que previsiblemente tendrá mayor impacto en los próximos meses en Baleares, donde el peso del turismo es determinante.

Otro de los factores que explica el comportamiento del mercado balear es la elevada antigüedad del parque móvil. A nivel nacional, los vehículos de más de 15 años siguen representando cuatro de cada diez operaciones, aunque comienzan a retroceder ligeramente.

Mientras tanto, los coches de hasta cinco años —clave para rejuvenecer el parque y dinamizar el mercado— crecen con fuerza en el conjunto del país (+10,4%), impulsando el volumen total. Sin embargo, este segmento tiene menor penetración en territorios como Baleares, donde el precio y la menor rotación limitan su expansión.

Electrificación: crecimiento aún incipiente

El mercado de ocasión también refleja el avance progresivo de la electrificación, aunque todavía con peso reducido. En España, los turismos eléctricos de segunda mano crecieron un 48,8% en el primer trimestre, mientras que los híbridos enchufables lo hicieron un 51,3%.

Pese a este dinamismo, los modelos electrificados apenas representan el 4,2% del total, una cifra que en Baleares podría ser incluso inferior debido a factores como el coste de adquisición, la infraestructura de recarga y la tipología de la demanda.

Impacto económico y perspectivas

Desde una perspectiva económica, la caída del mercado de ocasión en Baleares tiene implicaciones directas sobre el consumo interno y la actividad de concesionarios y compraventas, sectores estrechamente ligados al ciclo turístico y al poder adquisitivo de los residentes.

El comportamiento del segundo trimestre será clave para determinar si se trata de un ajuste puntual o de una tendencia más estructural. La campaña turística, junto con la posible renovación de flotas de alquiler, podría reactivar la demanda en los próximos meses.

En paralelo, el sector insiste en la necesidad de políticas públicas que incentiven la retirada de los vehículos más antiguos y faciliten el acceso a modelos más eficientes. Una medida que no solo tendría impacto ambiental, sino también económico, al favorecer la modernización del parque móvil y la reactivación del mercado.

El mercado de coches de segunda mano se enfría en Baleares con una caída del 9,2% hasta...