La subida de la base mínima de cotización para los autónomos societarios y los familiares colaboradores ha encendido las críticas de PIMEM, que denuncia un incremento de costes que, según la patronal, se ha aplicado sin la información suficiente por parte de la Seguridad Social y que está sorprendiendo a numerosos pequeños empresarios de Mallorca.
La organización empresarial asegura haber recibido en las últimas semanas un aluvión de consultas tanto en Palma como en Manacor después de que muchos autónomos descubrieran que, desde enero de 2026, la base mínima de cotización para estos colectivos ha pasado de 1.000 a 1.424,40 euros mensuales.
Este cambio supone que la cuota mensual pase aproximadamente de 314 a 449 euros, lo que representa un incremento cercano a 114 euros al mes, una subida que, según PIMEM, muchos afectados desconocían porque habían adaptado sus cotizaciones únicamente en función de sus rendimientos, sin revisar la nueva base mínima establecida para estos perfiles.
El miembro del Comité Ejecutivo de PIMEM, Joan Torrens, critica que la Tesorería General de la Seguridad Social no informara de forma previa sobre esta modificación y considera que la Administración podría haber actualizado automáticamente las bases al tratarse de una obligación legal.
Según explica la patronal, la situación ha salido a la luz coincidiendo con el final de la campaña de la renta, cuando la Seguridad Social comenzó a remitir comunicaciones a los afectados y los despachos profesionales detectaron el problema al revisar la situación de sus clientes.
PIMEM sostiene que el impacto económico recae especialmente sobre los colectivos más vulnerables del trabajo autónomo, como los familiares colaboradores que no perciben ingresos directos del negocio o los pequeños empresarios con sociedades que atraviesan dificultades para cubrir sus gastos mensuales.
Además del incremento mensual, la organización advierte de que quienes no regularicen su situación antes del 1 de julio podrían enfrentarse a una liquidación superior a 800 euros, mientras que quienes no adapten su base deberán afrontar la regularización cuando la Seguridad Social practique la revisión correspondiente, previsiblemente durante el cuarto trimestre de 2027.
La patronal recuerda que esta actualización deriva del nuevo sistema de cotización por ingresos reales aprobado en 2022 y que la base mínima para estos colectivos se revisará anualmente al estar vinculada al grupo 7 del Régimen General.
PIMEM no cuestiona el modelo de cotización por rendimientos, pero sí la forma en que se ha aplicado esta modificación. La organización critica la falta de comunicación con los autónomos y denuncia un deterioro de la atención administrativa, asegurando que los gestores han tenido que asumir una labor informativa que, a su juicio, correspondía a la propia Seguridad Social.
