El transporte público en la Serra de Tramuntana entra en una nueva fase de gestión de la demanda. El Govern activará a partir del 1 de julio un sistema piloto de reserva previa en la línea 203 del TIB (Port de Sóller–Deià–Valldemossa–Palma) con el objetivo de garantizar el acceso a los residentes en una de las rutas más saturadas de la red.
La medida permitirá a los usuarios con tarjeta única o tarjeta intermodal reservar plaza con antelación en una frecuencia diaria concreta. En esta primera fase, el sistema será experimental, pero nace con una finalidad clara: asegurar que los desplazamientos por trabajo, estudios o necesidades diarias no se vean desplazados por la alta demanda turística.
La presidenta del Govern, Margalida Prohens, ha defendido que el objetivo es “garantizar el transporte público para la gente de aquí” en aquellas líneas donde la presión de usuarios provoca con frecuencia que los autobuses circulen completos.
La línea 203 es una de las más afectadas por la combinación de movilidad residencial y presión turística en la Serra de Tramuntana, especialmente en temporada alta. El nuevo sistema de reservas se plantea como una herramienta para ordenar el acceso al servicio sin limitar la oferta global.
El plan se enmarca en la estrategia de refuerzo del transporte público que el Govern asegura haber impulsado en los últimos años, con una inversión adicional de 150 millones de euros que ha permitido incrementar un 50% la oferta de autobuses, ampliar frecuencias y renovar flota.
Además del piloto en la 203, este verano se han activado refuerzos en varias líneas clave: la 204 del Port de Sóller (+15% de frecuencia), la 104 de Magaluf con nuevos vehículos, la 302 entre Can Picafort y Alcúdia con mayor capacidad y la 401 entre Cala Millor y Manacor con autobuses de más plazas. A partir del 1 de julio se sumarán nuevas mejoras en varias de estas rutas.
El Govern también está desarrollando un plan piloto de movilidad laboral sostenible en Calvià junto a administraciones locales, sindicatos y patronales. El proyecto prevé la puesta en marcha de autobuses lanzadera para trabajadores, incluso gestionados por empresas, con el objetivo de reducir la presión sobre las líneas regulares en zonas turísticas.
La iniciativa se concibe como una posible solución extensible a otros puntos del territorio, especialmente áreas industriales o zonas con fuerte concentración de empleo estacional.
Vivienda y movilidad, en el centro del debate
La medida se ha abordado en el marco de la Mesa de Diálogo Social del Pacto por la Sostenibilidad, donde Govern y agentes sociales han vuelto a situar la vivienda y la movilidad como dos de los principales retos estructurales de Baleares.
En este contexto, el Ejecutivo ha abierto la puerta a estudiar la posibilidad de destinar recursos del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS) a políticas de vivienda, una línea que seguirá en debate en próximas reuniones del pacto.
El Govern tramita actualmente más de 1.000 viviendas públicas y plantea reforzar la oferta residencial como una de las claves para aliviar la presión sobre el coste de vida en las islas.
Un sistema en transformación
El piloto de reservas en la Serra de Tramuntana marca un cambio de enfoque en la gestión del transporte público en Baleares: de un modelo basado únicamente en la ampliación de oferta a otro que empieza a incorporar mecanismos de control de demanda en las rutas más tensionadas.
Si el sistema funciona, podría extenderse a otras líneas con alta presión estacional, en un contexto en el que la movilidad se ha convertido en uno de los principales indicadores de saturación del modelo turístico y territorial del archipiélago.
