lunes. 20.07.2026

Las empresas concesionarias del transporte público interurbano de Mallorca (TIB), integradas en la Federación Empresarial Balear de Transportes (FEBT), han respondido este miércoles a las demandas del sindicato SATI con una propuesta formal que consideran “realista, equilibrada y sostenible”, en un intento por frenar la amenaza de huelga y garantizar la continuidad del servicio a la ciudadanía.

Las compañías del sector reconocen la necesidad de mejorar las condiciones laborales, pero advierten de que las exigencias sindicales suponen un coste “inasumible” en el contexto actual. Aseguran operar con márgenes muy ajustados y tarifas reguladas por ley, lo que limita su capacidad de absorber incrementos salariales sin comprometer la viabilidad económica de las concesiones.

La oferta empresarial presentada ante el Tribunal de Arbitraje y Mediación de les Illes Balears (TAMIB) incluye un incremento salarial del 3% para 2025. En 2026, la subida sería equivalente al IPC más un 0,5%. También se contempla la incorporación de un plus funcional mensual de 80 euros para el personal administrativo y de 150 euros para los jefes de tráfico y el personal de taller.

En materia de vacaciones, las empresas proponen mejorar las condiciones actuales con 22 días laborables en 2025 y 23 en 2026. Además, se incluye una ayuda específica para facilitar la incorporación de conductores en Ibiza, una de las zonas más afectadas por los problemas de movilidad y el elevado coste de la vivienda. La propuesta prevé una compensación de 400 euros mensuales durante el primer año para aquellos conductores empadronados fuera de la isla en los últimos tres años que firmen un contrato con centro de trabajo en Ibiza.

Según las concesionarias, estas medidas suponen un esfuerzo económico significativo y demuestran su voluntad de llegar a un acuerdo que dignifique la profesión sin poner en riesgo el servicio público ni la estabilidad del sistema.

Las empresas subrayan que cualquier solución debe partir de una visión realista del sector, marcada por la regulación de precios y la necesidad de garantizar la sostenibilidad de los contratos públicos. Por ello, hacen un llamamiento al diálogo “desde el respeto y el conocimiento de los límites objetivos del sistema”.

Aseguran que están abiertas a seguir negociando, pero advierten que las propuestas del sindicato, si se aplicasen en un solo año como se ha planteado, tendrían un impacto económico muy difícil de absorber y excederían los márgenes permitidos por los contratos de gestión del transporte público.

“Queremos un acuerdo justo, viable y progresivo, que permita seguir prestando un servicio esencial para la ciudadanía sin comprometer el futuro del sector”, afirman desde la FEBT.

Con esta propuesta, las empresas esperan avanzar hacia un consenso que permita evitar paros, mejorar las condiciones laborales y garantizar la sostenibilidad del transporte público interurbano en Baleares.

Las concesionarias del TIB defienden una propuesta “realista” para evitar la huelga y...