La Gerencia de Urbanismo del Ajuntament de Palma ha aprobado este martes tres nuevas licencias de reforma y ampliación que permitirán incorporar seis viviendas de precio limitado al parque residencial de la ciudad mediante el cambio de uso de oficinas y locales comerciales.
En concreto, una de las autorizaciones contempla la transformación de una oficina en una vivienda de precio limitado. Otra licencia permitirá reconvertir un local en tres viviendas, mientras que la tercera autoriza el cambio de uso de tres locales para habilitar dos viviendas adicionales.
Estas actuaciones se enmarcan en la normativa autonómica promovida por el Govern de les Illes Balears para facilitar la conversión de determinados locales y oficinas en viviendas, una medida que el Ayuntamiento está aplicando con el objetivo de ampliar la oferta residencial asequible en Palma.
Desde la entrada en vigor de esta iniciativa y hasta marzo de este año, se han registrado en la capital balear 120 solicitudes de cambio de uso, que podrían traducirse en la incorporación de 157 viviendas de precio limitado al mercado inmobiliario.
La medida forma parte de una estrategia más amplia para incrementar la disponibilidad de vivienda asequible en la ciudad. En este sentido, el Consistorio ya ha concedido las primeras licencias correspondientes a la primera fase de su plan de choque municipal, que prevé la construcción de 167 viviendas de alquiler a precio limitado. De ellas, 87 se ubicarán en Camp Redó y las 80 restantes en Son Ferragut.
Paralelamente, el Ayuntamiento trabaja en una segunda fase del programa que contempla la promoción de otras 807 viviendas de alquiler a precio limitado en distintos solares municipales, acompañadas de nuevos equipamientos públicos.
A estas iniciativas se suman los ocho proyectos residenciales estratégicos actualmente previstos en Palma —Son Puigdorfila, Son Güells, Son Ximelis, Son Cladera Nord, Cas Pastors, Can Fontet, Son Toells y Son Pardo—, que permitirán desarrollar alrededor de 9.000 viviendas, de las que más de la mitad contarán con algún tipo de protección.
El Consistorio también mantiene su apuesta por la agilización administrativa en materia urbanística mediante medidas como la eliminación de la cita previa, la mejora de la coordinación con Recursos Hídricos, la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas y la puesta en marcha de las Entidades Colaboradoras Urbanísticas (ECU), que han reducido los plazos de tramitación de licencias a entre uno y tres meses.
Con estas actuaciones, el Ayuntamiento busca reforzar la oferta de vivienda asequible y facilitar el acceso residencial en un contexto marcado por la elevada presión sobre el mercado inmobiliario de Palma.

