martes. 09.06.2026

El Ayuntamiento de Palma ha dado un nuevo paso en su estrategia para incrementar la oferta de vivienda asequible en la ciudad con la autorización de las obras de 80 viviendas de alquiler a precio limitado en el barrio de Son Ferragut. La actuación permite completar la primera fase del Plan de Choque Municipal de Vivienda y elevar a 167 el número total de pisos previstos en esta etapa inicial.

La licencia, aprobada por la Gerencia de Urbanismo, se suma a las 87 viviendas ya proyectadas en Camp Redó y supone, según el consistorio, la activación en apenas una semana de cerca de 170 viviendas destinadas al alquiler regulado para residentes de Palma.

Las obras comenzarán este verano y forman parte de una de las principales apuestas municipales para intentar aumentar la oferta residencial en un mercado marcado por la escasez de vivienda disponible y el encarecimiento de los alquileres.

Las nuevas promociones estarán sujetas a los límites de renta establecidos por la normativa autonómica y reservarán parte de las viviendas a colectivos con mayores dificultades de acceso, como jóvenes menores de 35 años, personas mayores de 65 años y familias monoparentales.

Más allá de esta primera fase, el Ayuntamiento ya prepara una segunda etapa del plan, que contempla la construcción de más de 800 viviendas en siete solares municipales repartidos por distintos puntos de la ciudad. El proyecto incluirá también nuevos equipamientos públicos vinculados a las necesidades de los barrios donde se desarrollen las actuaciones.

Desde el área de Urbanismo destacan que los solares cuya adjudicación quedó desierta serán desarrollados directamente por el propio consistorio para evitar retrasos y garantizar el cumplimiento de los objetivos previstos.

La política municipal de vivienda no se limita al plan de choque. En la misma sesión, la Gerencia de Urbanismo autorizó la construcción de un edificio de 20 viviendas adicionales, de las cuales nueve estarán acogidas igualmente al régimen de precio limitado.

A ello se suma la estrategia de facilitar el cambio de uso de locales comerciales y oficinas para transformarlos en viviendas, una herramienta que el Ayuntamiento considera clave para incorporar nuevas unidades residenciales al mercado a corto plazo.

La evolución de estas promociones será observada de cerca por el sector inmobiliario y los agentes económicos de la ciudad, ya que la falta de vivienda se ha consolidado como uno de los principales desafíos para la competitividad de Palma, la captación de trabajadores y el acceso a la residencia habitual de miles de familias.

Palma concede la licencia para construir 80 viviendas de alquiler a precio limitado en...