El año pasado se llevaron a cabo en Baleares 194 ejecuciones hipotecarias sobre viviendas, lo que supuso un incremento de los embargos del 14,7% respecto a 2023, según los datos publicados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
No obstante, 2024 fue el segundo año con menos embargos de viviendas de la última década en las islas, solo por encima del ejercicio anterior. En 2014 hubo en el archipiélago 1.941 ejecuciones hipotecarias de viviendas, un 90% más.
En el conjunto de España, el número total de inscripciones de certificaciones por ejecuciones hipotecarias sobre vivienda habitual se redujeron un 4,3% en 2024 hasta alcanzar 8.921, la cifra más baja desde 2020, según los datos del INE, que no publica la cifras específicas de vivienda habitual por Comunidades Autónomas.
El centro estadístico indica que con el dato de 2024 son ya tres años consecutivos en los que desciende el número de ejecuciones sobre vivienda habitual, si bien el número total de inscripciones de certificaciones por ejecuciones hipotecarias iniciadas en el año fue de 20.262, un 4,8% más que en 2023.
De las 10.713 viviendas de personas físicas con ejecución hipotecaria, 8.921 -un 4,3% menos- fueron habituales en propiedad y 1.792 -un 12,6% menos que un año antes- no eran residencia habitual de los propietarios.
