lunes. 22.07.2024

Por una transición energética emocionalmente sostenible

Los que me conocen saben de mi compromiso con la sostenibilidad y el medioambiente. Saben de mi pasión por la transición energética y por el futuro, el de todos nosotros, el de nuestros hijos y el futuro del planeta. De mi guerra contra los vertidos y contra aquellos comportamientos que dañan nuestra tierra.

Porque la sostenibilidad, la economía circular y la responsabilidad de cuidar de nuestro entorno no entienden ni de ideologías ni de banderas, sino una lucha de todos. Porque esto no va de quién es más ecologista o más verde, se trata de algo mucho más fundamental, cuidar de nuestro planeta.

En estos ocho años, hemos visto cómo la izquierda ha tratado de adueñarse del discurso del cambio climático. Pero al final, todo ha quedado en eslóganes y pancartas que en nada han contribuido a la transición energética de Balears. Nuestras islas tienen el potencial para convertirse en un hub energético de gran relevancia tanto a nivel nacional como internacional.

Ahora bien, debemos trabajar en ese sentido y dejar a un lado el ecologismo de salón del que hemos sido testigos en estos últimos años. Lo que cuentan son los hechos y no las palabras bonitas y rimbombantes. Y ahora, por los curiosos caprichos de la vida, es mi momento de aportar mi granito de arena para mejorar mi metro cuadrado.

Si me preguntan si creo que la actividad empresarial y económica es compatible con el respecto por los recursos naturales les diré que sí, por supuesto que sí. Puede y deben ir de la mano. Al fin y al cabo, hablamos de un modelo sostenible económica, social y medioambientalmente. Hay que buscar un equilibrio y es nuestro trabajo buscarlo.

¿Recuerdan aquello de que esto era una lucha de todos? Pues vamos a incorporar un cuarto elemento, una cuarta variable, la transición energética debe ser sostenible emocionalmente, porque nos lo tenemos que creer. Esto no se trata de simplemente cumplir con unos objetivos u obligaciones, se trata de cuidar de nuestro planeta y tenemos que creérnoslo.

Que nadie tenga dudas de que yo me lo creo y de que todo mi equipo se lo cree. Tenemos una gran responsabilidad con nuestra tierra y con el medioambiente. Por eso, me siento orgulloso de formar parte de un Govern que pondrá todos los medios necesarios para llevar a cabo la transición energética de forma inteligente, congruente y acorde con los compromisos que hemos alcanzado con los ciudadanos, con España y con Europa. Vamos a trabajar para reducir la Huella de Carbono de Balears y eso nos lleva a uno de estos compromisos, la descarbonización. Vamos a impulsar el despliegue y la implantación de las energías renovables y simplificaremos los trámites y procedimientos para impulsar proyectos públicos y privados de transición energética.

Como Administración Pública tenemos unos deberes y obligaciones con los ciudadanos. No podemos exigirles que cumplan con un plan de sostenibilidad y a la vez ponerles trabas. Vamos a facilitarles las cosas y a darles respuestas. Por eso, sacaremos el Plan de Transición Energética y Cambio Climático que el Govern anterior no tuvo el valor ni la motivación de hacer. Y como parte de este impulso a la sostenibilidad de nuestras islas, pondremos en marcha una red Melib mejor de la que hay ahora. Una red funcional, moderna, inteligente, con más puntos y, sobre todo, confiable para el ciudadano.

Como ven, mi compromiso con el medioambiente y la transición energética es claro y sincero. Y si ahora, tras tantos años guerreando como un ciudadano más, tengo la oportunidad de contribuir, no duden de que lo haré. Porque este es nuestro planeta y, como ya he dicho, debemos cuidarlo entre todos.

Por una transición energética emocionalmente sostenible