La presencia de Palma en Fitur 2026 ha servido al Ayuntamiento para reforzar un mensaje estratégico que va más allá de la promoción turística tradicional: la capital balear quiere consolidarse como uno de los principales polos culturales del Mediterráneo y situar la cultura en el centro de su modelo de desarrollo económico.
El alcalde de Palma, Jaime Martínez Llabrés, encabezó la delegación municipal desplazada a Madrid y aprovechó su intervención en la feria para poner en valor el peso creciente de la industria cultural y creativa en la transformación de la ciudad. Junto a él participaron el primer teniente de alcalde y responsable de Cultura, Javier Bonet; el coordinador general de Cultura y Turismo, Fernando Gómez de la Cuesta, y el gerente de la Fundació Palma 365, Pedro Homar.
Durante su discurso, el alcalde subrayó que Palma ya actúa como un referente cultural en el entorno mediterráneo, con una actividad artística y creativa que genera impacto económico, empleo y proyección internacional. En este contexto, defendió la candidatura Palma 2031 a Capital Europea de la Cultura como una herramienta para acelerar un proceso que, según remarcó, ya está en marcha.
Cabe recordar que el Ministerio de Cultura ha validado recientemente las nueve candidaturas que concurren en España a este reconocimiento, y que a principios de marzo se conocerán las tres ciudades que superarán la primera fase del proceso.
Más allá de la competición formal, Martínez Llabrés incidió en que la apuesta cultural ha marcado la hoja de ruta del actual mandato municipal. Una estrategia que combina la recuperación del patrimonio, la creación de nuevos equipamientos y la puesta en marcha de proyectos que buscan mejorar la calidad urbana y reforzar la identidad de Palma.
Entre las actuaciones destacadas figuran el futuro centro de interpretación de la Plaça Major, la intervención en las Torres del Temple o la renovación museográfica del Castell de Bellver, junto a otras iniciativas orientadas a elevar los estándares de calidad, excelencia e innovación en la oferta cultural de la ciudad.
Uno de los ejes diferenciales de la propuesta Palma 2031, según explicó el alcalde, es su carácter participativo. La candidatura se ha construido a partir de un modelo de trabajo colectivo que integra a expertos, profesionales del sector y agentes culturales locales, con el objetivo de diseñar una propuesta alineada con la realidad social y económica del territorio.
En este sentido, el consistorio defiende la cultura no solo como un activo simbólico, sino como un factor de cohesión social y de dinamización económica, capaz de generar nuevas oportunidades y diversificar el modelo productivo de la ciudad.
La agenda cultural de Palma tuvo también un papel destacado en Fitur con la presentación del Mallorca PhotoFest 2026, un festival internacional de fotografía e imagen que recupera el legado de Palma Photo y que se celebrará del 25 de abril al 30 de agosto. El evento está impulsado por la asociación Art Palma Contemporani y cuenta con el respaldo del Ayuntamiento, así como de otras instituciones públicas y privadas.
El festival reunirá a destacados nombres del panorama internacional, como Joan Fontcuberta, considerado una de las figuras más influyentes de la fotografía contemporánea, y Donna Ferrato, reconocida por su trayectoria en el fotoperiodismo. Las exposiciones se desplegarán en espacios culturales clave de la ciudad, reforzando la conexión entre creación artística, territorio y actividad económica.
Desde el Ayuntamiento consideran que la recuperación de este festival supone un nuevo impulso para el ecosistema cultural local, al tiempo que contribuye a posicionar Palma como destino de referencia también en el ámbito de la imagen, la creación visual y las industrias culturales.
