domingo. 19.07.2026

Baleares entrado de lleno en una nueva fase del ciclo turístico: menos dependencia del volumen, más rentabilidad por visitante y un crecimiento cada vez más concentrado fuera del verano. Así lo evidencia el último informe de Coyuntura económica turística 2025 y Perspectivas 2026, presentado en Fitur, que dibuja un escenario inédito para el principal motor económico del archipiélago.

Los datos son claros: el gasto turístico alcanzará este año los 23.446 millones de euros y rozará los 25.000 millones en 2026, mientras que la llegada de turistas crece a un ritmo cada vez más moderado. En términos económicos, Balears ingresa más con una presión turística mucho más contenida que la media nacional.

En 2025, la llegada de visitantes aumentará apenas un 2,1%, muy por debajo del crecimiento registrado en otras comunidades turísticas. En la última década, Balears ha incrementado sus turistas un 20,3%, frente al 28,3% del conjunto de España.

Sin embargo, el impacto económico cuenta otra historia: el gasto diario ha crecido un 56,4 % en diez años, seis puntos por encima de la media nacional. El mensaje implícito es contundente: el modelo ya no compite por volumen, sino por valor añadido.

El verdadero punto de inflexión está en el calendario. El crecimiento del gasto turístico se está produciendo lejos de los meses de máxima ocupación. Entre enero y abril y de noviembre a diciembre, el gasto crece un 10,2 %, casi el triple que en temporada alta.

También el número de turistas confirma esta tendencia: la temporada baja crece un 7,1 %, mientras que la alta apenas avanza un 0,7 %. Un dato que consolida la desestacionalización como uno de los principales cambios estructurales del turismo balear.

Más gasto diario, estancias más cortas

El gasto medio diario alcanzará los 197 euros en 2025 y superará los 206 euros en 2026, impulsado principalmente por el turista extranjero, que ya gasta 215 euros al día. Balears se sitúa así entre los destinos con mayor gasto diario del país.

El reverso de esta evolución es una estancia media cada vez más corta, que baja a 6,2 días y seguirá descendiendo en 2026. El turismo es más intenso, más caro y más concentrado en el consumo diario, un patrón que redefine el impacto económico del visitante.

El sector turístico vuelve a marcar máximos históricos en afiliación, con 219.606 trabajadores en el tercer trimestre, casi un 30 % más que en 2016. El turismo ya concentra más de un tercio del empleo de las islas, un dato que refuerza su peso económico pero también su carácter estructural.

El mensaje del Govern: innovar o estancarse

Desde el Ejecutivo autonómico se asume que el margen de crecimiento en volumen es limitado. El vicepresidente económico, Antoni Costa, lo resumió con una idea clave: “para seguir creciendo en valor, hay que fabricar innovación en turismo”. El reto, según el Govern, es consolidar un modelo capaz de generar más ingresos sin aumentar la presión social y territorial.

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