El sector vitivinícola de las Illes Balears avanza con fuerza. En las últimas semanas, se han aprobado tres medidas clave que consolidan la expansión del viñedo en las islas y refuerzan su capacidad de inversión y adaptación al cambio climático.
La primera buena noticia es la autorización de 16,29 nuevas hectáreas de viñedo para este año. De ellas, 11 irán destinadas a las Denominaciones de Origen (Binissalem y Pla i Llevant) y 5,29 a Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP). Se trata de un procedimiento anual gestionado a nivel estatal y basado en normativa europea, que garantiza un crecimiento ordenado del sector. Las nuevas plantaciones deberán ejecutarse en los próximos tres años.
El director general de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Fernando Fernández, ha destacado que «estas resoluciones suponen un impulso para una actividad que ya está profundamente arraigada en nuestras islas» y ha remarcado que el reparto da prioridad a jóvenes viticultores y explotaciones medianas y pequeñas, con el objetivo de proteger el modelo social del campo balear.
Baleares, entre las comunidades con más nuevas hectáreas autorizadas
Con estas 16,29 ha, Baleares supera en nuevas plantaciones a regiones tradicionalmente vinícolas como Aragón, Navarra, La Rioja o Galicia. Tres hectáreas serán gestionadas por jóvenes que se incorporan por primera vez al sector, y 14 de las 17 solicitudes presentadas han sido aprobadas.
Desde 2019, el archipiélago ha aumentado su superficie de viñedo en más de 100 hectáreas gracias a este mecanismo. Fernández ha subrayado que, a diferencia de otras zonas como Rioja o Ribera del Duero donde ya se han limitado las nuevas plantaciones, Baleares aún tiene margen para crecer de forma ordenada y sostenible.
Modernización de bodegas: 7 millones de euros en inversiones
Además, se ha resuelto positivamente la línea de ayudas para la modernización de bodegas, dentro del Programa Sectorial del Vino. Ocho proyectos han sido aprobados, con una inversión global prevista de 7 millones de euros, de los cuales 2 millones serán subvencionados en esta primera anualidad (un 38 % del total).
Fernández destaca que este resultado es «muy satisfactorio», ya que Baleares ha recibido el 2,75 % del total de fondos estatales, una cifra superior al peso proporcional del sector balear en el conjunto del Estado.
Reestructuración del viñedo y adaptación al clima
La tercera línea resuelta es la correspondiente a reestructuración y reconversión del viñedo, clave para adaptar las explotaciones al cambio climático. La Conselleria había propuesto 35 proyectos por valor de 589.000 euros, pero solo se han concedido 336.570 euros, dejando fuera parte de las solicitudes por falta de presupuesto.
Fernández ha mostrado su desacuerdo con los criterios de reparto estatales, vigentes desde 2012, que considera desfasados: «Algunas comunidades cubren el 100 % de sus necesidades mientras otras, como Baleares, se quedan con el 50 %». Ha anunciado que el Ministerio creará en septiembre un grupo de trabajo para revisar y actualizar los criterios, con el objetivo de mejorar la equidad en el próximo reparto.
En este contexto, la propuesta balear pone el foco en medidas como la plantación en vaso, mejor adaptada al clima semiárido, la reducción de la densidad de plantas por hectárea para preservar el agua y la promoción de variedades locales o resistentes al calor.
