El Govern de les Illes Balears ha trasladado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación un documento de alegaciones contra el nuevo Reglamento europeo de control de la pesca, centrando sus críticas en las obligaciones derivadas del Diario Electrónico de Abordo (DEA), una exigencia que el Ejecutivo autonómico considera desproporcionada para la realidad operativa y económica de la flota balear.
Desde la Dirección General de Pesca se subraya que la mayoría de embarcaciones de las Islas realizan salidas diarias de menos de doce horas, faenan en caladeros próximos a la costa y comercializan las capturas frescas el mismo día a través de las lonjas. En este contexto, el Govern defiende que el sistema actual ya garantiza un control digital suficiente de las capturas y su trazabilidad, por lo que la obligación de notificar con cuatro horas de antelación la llegada a puerto supondría una carga burocrática innecesaria.
El documento remitido al Ministerio también pone el foco en las particularidades del Mediterráneo, donde la elevada biodiversidad obliga a desembarcar pequeñas cantidades de múltiples especies, lo que complica notablemente el cumplimiento del DEA. Además, se advierte de que la obligación de detenerse en el mar o a la entrada del puerto para clasificar capturas e introducir datos puede incrementar el consumo de combustible, elevar los costes operativos y generar riesgos adicionales para la seguridad marítima.
En paralelo a estas alegaciones, el director general de Pesca, Antoni M. Grau, participará en la concentración convocada en la lonja de Palma en apoyo a la jornada de paro del sector pesquero balear. Desde el Govern se considera este gesto como una muestra de respaldo institucional a una actividad estratégica para la economía y el empleo en las Islas.
Grau ha señalado que “no se puede poner en riesgo la viabilidad económica y social del sector pesquero balear con normativas diseñadas desde una óptica que no tiene en cuenta las especificidades del Mediterráneo”. En su opinión, los pescadores de Baleares ya cumplen estándares elevados de sostenibilidad y control, y cargarles con más trámites administrativos no aporta mejoras reales al sistema.
El Ejecutivo autonómico solicita formalmente que se establezcan excepciones para la flota costera que comercializa en fresco el mismo día, manteniendo la presentación del DEA antes del desembarque pero sin imponer plazos rígidos que no se ajustan a la operativa diaria del sector.
La Conselleria de Agricultura continuará trabajando junto a las cofradías y federaciones de pescadores para defender estas demandas ante el Estado y las instituciones europeas, con el objetivo de garantizar un futuro sostenible para la pesca en Baleares.
Asimismo, el Govern ha expresado su apoyo a los pescadores recreativos, también afectados por la reforma del Reglamento de Control, especialmente en lo relativo a la declaración de capturas. Desde el Ejecutivo se reclama una regulación proporcionada y comprensible que permita mejorar la gestión de los recursos sin penalizar una actividad con un fuerte arraigo social y cultural en las Islas.
