La presidenta del Govern balear, Marga Prohens, ha anunciado este martes en el pleno del Parlament la retirada del proyecto de presupuestos para 2025, un movimiento que confirma la ruptura total con Vox y la imposibilidad de alcanzar acuerdos con este partido.
Prohens explicó que las condiciones impuestas por Vox, como la eliminación del catalán como lengua vehicular en la educación, son "innegociables" para el Partido Popular, y reafirmó su compromiso con un modelo de convivencia lingüística en las islas.
"Este Govern no cambiará los presupuestos por reventar la convivencia en las aulas", subrayó el portavoz del Ejecutivo, Antoni Costa. Vox había condicionado su apoyo a los presupuestos a medidas como garantizar que el 50% de las clases se impartan en castellano, pero el PP se ha negado rotundamente a aceptar estos términos.
"No me encontrarán en la confrontación lingüística porque ese no es el problema real de las familias", afirmó Prohens, señalando que su preocupación está en cuestiones como la calidad educativa y los precios de los comedores escolares.
Ante esta ruptura, el Govern trabaja ahora en abrir un diálogo con la izquierda para negociar las cuentas del próximo ejercicio. Sin embargo, las conversaciones están en una fase inicial y aún no se ha alcanzado un acuerdo definitivo, lo que podría retrasar cualquier decisión hasta 2024. Mientras tanto, la administración autonómica se gestionará con presupuestos prorrogados de 2024.
En paralelo, el PP y la izquierda alcanzaron este martes un acuerdo en torno a la Ley de Memoria Democrática, garantizando que no será derogada. Este compromiso permite retirar las enmiendas erróneas aprobadas por Vox en un decreto previo, un gesto que refuerza el distanciamiento entre los populares y la ultraderecha.
La sesión parlamentaria también estuvo marcada por un duro enfrentamiento entre PP y Vox. La portavoz de Vox, Manuela Cañadas, acusó al Govern de "preferir venderse a la extrema izquierda antes que velar por los intereses ciudadanos". Prohens replicó que el modelo lingüístico de las islas está protegido por el Estatut y que las demandas de Vox nunca formaron parte de las negociaciones.
Con la retirada de los presupuestos y el cambio de estrategia, Prohens busca consolidar una gestión basada en el consenso, dejando atrás las tensiones con Vox y enfocándose en la estabilidad de la comunidad.
