El Ayuntamiento de Palma ha activado una remodelación de su estructura interna con un claro enfoque organizativo y económico, con el objetivo de mejorar la coordinación, optimizar recursos y reforzar las áreas estratégicas para la gestión municipal.
El alcalde de Jaime Martínez Llabrés ha impulsado una reorganización del organigrama que redistribuye competencias clave entre varias áreas del equipo de gobierno, con especial incidencia en Función Pública y en los departamentos de carácter económico.
Uno de los cambios más significativos es el traslado de las competencias de Función Pública al área dirigida por el teniente de alcalde Llorenç Bauzá de Keizer, que pasa a denominarse Función Pública, Medio Ambiente, Sostenibilidad, Espacios Naturales, Bienestar Animal e Innovación, incorporando además la Dirección General de Función Pública.
Con esta integración, el gobierno municipal centraliza la gestión de personal dentro de un área que combina sostenibilidad, innovación y modernización administrativa, unificando bajo una misma dirección la estructura de recursos humanos y los proyectos estratégicos vinculados a transformación y eficiencia.
En paralelo, el área liderada por la teniente de alcalde Mercedes Celeste se transforma en Hacienda, Contratación y Patrimonio, reforzando su perfil económico y administrativo. La nueva configuración incluye la Dirección General de Contratación, Calidad y Atención a la Ciudadanía y la Dirección General de Patrimonio, consolidando el bloque económico-financiero del Ayuntamiento al agrupar la gestión presupuestaria, la contratación pública y la administración patrimonial, ámbitos clave para el control del gasto y la ejecución de inversiones.
La reorganización también alcanza el área de Servicios Sociales, Educación, Participación Ciudadana, Juventud e Igualdad, donde se redefine el reparto competencial mediante dos coordinaciones generales diferenciadas. Por un lado, la Coordinación General de Participación Ciudadana, Gent Gran, Interculturalidad y Coordinación de Distritos, y por otro, la Coordinación General de Educación, Juventud, Servicios Sociales e Igualdad, con el objetivo de clarificar funciones y mejorar la operatividad en áreas con alta demanda ciudadana y fuerte transversalidad.
Desde el consistorio se enmarca esta reestructuración como un ajuste orientado a adaptar la maquinaria municipal a las prioridades políticas y a mejorar la eficiencia interna. La redistribución de competencias busca agilizar la toma de decisiones, reforzar el control económico y optimizar los recursos públicos, permitiendo mejorar la prestación de servicios y avanzar en la modernización administrativa del Ayuntamiento de Palma.
