El Consell de Mallorca ha activado la primera fase de su escudo social para hacer frente al impacto económico derivado del conflicto en Oriente Medio, con una dotación inicial de 12,6 millones de euros centrada en proteger a familias, sectores vulnerables y actividad económica.
Esta batería de medidas se enmarca dentro del Plan Mallorca Protege, que movilizará un total de 84 millones de euros mediante una combinación de gasto social, impulso económico e inversión pública. En esta primera fase, la institución insular ha incorporado 25,5 millones de euros procedentes de remanentes de tesorería al presupuesto de 2026, destinando cerca de la mitad al refuerzo del escudo social.
En el ámbito social, el plan contempla una dotación global de 10 millones de euros orientada a reforzar la protección de colectivos vulnerables y a sostener servicios básicos. La mayor partida, de 9,1 millones de euros, se destina al Institut Mallorquí d’Afers Socials (IMAS), con el objetivo de facilitar el acceso a la vivienda a personas con discapacidad, mejorar las instalaciones de la Llar d’Ancians de Palma y reforzar el sistema de acogimiento residencial de menores.
Asimismo, se asignan 800.000 euros a los ayuntamientos para la organización de actividades de verano dirigidas a niños y jóvenes, una medida que busca favorecer la conciliación de las familias durante los periodos no lectivos. El paquete social se completa con 80.000 euros destinados a reforzar las actividades de promoción sociocultural, con el objetivo de mantener la oferta existente y evitar recortes en la actividad comunitaria.
El bloque económico del plan asciende a 56,1 millones de euros y se centra en sostener la actividad productiva y garantizar la continuidad de las inversiones públicas. Dentro de este apartado, se destinan 2,4 millones de euros al mantenimiento y conservación de la red viaria de Mallorca, cubriendo los costes de nuevos contratos y sus prórrogas ante el aumento de precios.
También se refuerza el apoyo al sector audiovisual con una partida de 200.000 euros canalizada a través de la Mallorca Film Commission, con el objetivo de impulsar la producción en la isla. A ello se suma el grueso del esfuerzo inversor, con 53,5 millones de euros destinados a obra pública, de los cuales 51,5 millones se orientan a la modernización y sostenibilidad de las infraestructuras viarias y 2 millones a la renovación de instalaciones deportivas municipales.
Clave económica: liquidez inmediata y continuidad de la inversión
Uno de los elementos más relevantes del plan es la decisión de anticipar entre el 75% y el 100% de las subvenciones, una medida destinada a mejorar la liquidez de entidades, empresas y administraciones locales y a acelerar la ejecución de proyectos en marcha. Esta decisión pretende reducir la carga administrativa y facilitar la capacidad de respuesta ante el aumento de costes.
El Consell mantiene además su compromiso con la obra pública como herramienta de estabilización económica, aunque ha anunciado que se revisarán las adjudicaciones para actualizar precios y ampliar plazos, con el objetivo de evitar la paralización de proyectos estratégicos.
El Consell de Mallorca prevé aprobar en las próximas semanas una segunda incorporación de 17,5 millones de euros adicionales. Esta ampliación permitirá reforzar nuevas líneas de apoyo dirigidas a familias, empresas y sectores productivos afectados por el contexto de incertidumbre internacional.
Además del escudo social, se incorporan 12,9 millones de euros adicionales a los presupuestos de 2026 destinados a distintas áreas de la institución insular. Entre las actuaciones previstas destaca la adquisición de un futuro centro de personas mayores en Manacor, con una inversión de 1,5 millones de euros, así como una mejora salarial de 4,5 millones para los trabajadores del IMAS.
El área de Promoción Económica y Desarrollo Local contará con 1,5 millones de euros, de los cuales cerca de un millón se destinarán a ayudas a ayuntamientos para la mejora y limpieza de caminos y actuaciones vinculadas a la Ley estatal de bienestar animal. Por su parte, el Departamento de Turismo dispondrá de 1,5 millones de euros para impulsar el turismo responsable en la isla a través de la Fundación Turismo Responsable de Mallorca.
En conjunto, el Consell de Mallorca articula una estrategia basada en la combinación de protección social, mantenimiento de la inversión pública y apoyo directo a la actividad económica en un escenario marcado por la incertidumbre global y la presión sobre los costes.
