El Gobierno ha dado luz verde al anteproyecto de ley que condonará 83.252 millones de euros de deuda autonómica del régimen común, en una maniobra que incluye a todas las regiones que lo soliciten —entre ellas Baleares, con una quita de 1.741 millones de euros.
El Ejecutivo defiende que esta medida permitirá ahorrar entre 6.600 y 6.700 millones en intereses, liberando recursos que podrían destinarse a sanidad, educación o dependencia elDiario.esLa Razón. En el caso de Baleares, Hacienda insiste en que la reducción de deuda mejorará su autonomía financiera y su acceso al crédito.
Pero el rechazo no ha tardado en llegar: los gobiernos autonómicos del PP —incluido Baleares— abandonaron el Consejo de Política Fiscal y Financiera en señal de protesta y calificaron la medida de una “trampa” que no soluciona ningún problema estructural. Baleares va más allá: su consejero de Hacienda, Antoni Costa, calificó la medida de “trilerismo presupuestario”, advirtiendo de que no supondrá ingresos adicionales para servicios sociales o infraestructuras RTVE.
A nivel nacional, el PP arremete con dureza: acusa al Gobierno de trasladar la carga de la deuda autonómica a todos los españoles y de ceder al independentismo catalán al incluir esta medida en el pacto de investidura con ERC elDiario.esEl País. Alberto Núñez Feijóo ha afirmado: “La deuda no desaparece, la asumimos todos los españoles, financiando la mala gestión de los gobiernos independentistas.”
Por su parte, Hacienda insiste en que no hay trato preferente para Cataluña y que, de hecho, la mayoría de los recursos repercuten en autonomías gobernadas por el PP, calificando como “falso” que la quita favorezca al independentismo Telemadrid.
En Baleares, la tensión persiste: la comunidad se encuentra ahora en la disyuntiva de aceptar una ayuda financiera importante, pero condicionada por polémicas políticas, o rechazarla en coherencia con los pronunciamientos de su partido, a pesar de lo que ello pueda suponer para sus cuentas públicas y servicios esenciales.
