El Consejo de Ministros ha aprobado este martes una deducción fiscal que garantiza que los trabajadores que perciban el salario mínimo interprofesional (SMI) para 2026 no tengan que pagar IRPF. La medida, anunciada por la vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, busca proteger los ingresos de los trabajadores con rentas más bajas y facilitar la transición hacia salarios más altos.
Según Montero, la deducción funcionará de forma similar a la vigente en 2025: los trabajadores con ingresos de hasta 17.094 euros brutos anuales –el nuevo SMI– podrán aplicar una deducción de 591 euros, lo que asegura que su salario quede totalmente exento de IRPF. Además, quienes cobren entre 17.094 y 20.000 euros brutos al año tendrán derecho a una deducción decreciente, que disminuye conforme aumenta el sueldo, evitando lo que Hacienda llama “error de salto” en la tributación.
La ministra ha recordado que un trabajador que hoy cobra el SMI paga 800 euros menos en IRPF que en la etapa anterior del Gobierno y que, desde que se han ido aplicando las subidas del salario mínimo, los ahorros acumulados por estos contribuyentes alcanzan 11.000 millones de euros.
Montero ha subrayado que esta deducción también busca incentivar a los empresarios a firmar acuerdos de subida del SMI, al ofrecerles un coste laboral más bajo, pero ha matizado que el debate sobre la tributación mínima y el salario mínimo son temas distintos: el Gobierno pretende que el salario mínimo continúe creciendo, mientras que la tributación mínima se abordará de manera independiente.
Para los trabajadores mallorquines, esta medida supone un alivio tangible: más dinero en el bolsillo y seguridad de que sus ingresos básicos estarán protegidos frente a los impuestos.
