UGT Illes Balears ha alertado de un cambio de tendencia en el mercado laboral del archipiélago: la brecha salarial entre hombres y mujeres repuntó en 2023 hasta el 8,67%, 1,21 puntos más que el año anterior, rompiendo la dinámica de descensos sostenidos desde 2016.
Los datos, extraídos de la Encuesta de Estructura Salarial del Instituto Nacional de Estadística (INE) con motivo del Día de la Igualdad Salarial, reflejan que las mujeres en Baleares percibieron un salario medio bruto anual de 26.260 euros, frente a los 28.754,2 euros de los hombres. La diferencia se traduce en 2.493 euros menos al año.
El análisis sindical pone el foco en la distinta evolución de las nóminas en 2023. Mientras el salario medio masculino aumentó en 598,2 euros, el femenino solo lo hizo en 206,7 euros. Es decir, la mejora retributiva de los hombres fue más del doble que la de las mujeres, un factor clave para explicar el ensanchamiento del diferencial.
Para UGT, este comportamiento supone un “retroceso” tras el fuerte ajuste registrado en 2022, cuando la brecha cayó del 13,7% al 7,4%, en buena parte por el impacto de la reforma laboral sobre la temporalidad y la parcialidad, modalidades que afectan en mayor medida a las trabajadoras.
El sindicato atribuye el repunte a elementos estructurales del mercado laboral balear: mayor contratación femenina a tiempo parcial, menor acceso a complementos salariales, menos horas extraordinarias y menor presencia en puestos directivos.
La Encuesta de Estructura Salarial Cuatrienal de 2022 detalla, además, que la brecha en horas extraordinarias alcanza el 33,2%, la vinculada a complementos salariales el 11,4% y la correspondiente al salario base el 5%. Según UGT, estas diferencias están estrechamente relacionadas con el reparto desigual de los cuidados familiares, que continúa recayendo mayoritariamente en las mujeres.
Baleares, entre las comunidades con menor brecha
Pese al repunte, Baleares mantiene la segunda brecha salarial más baja del Estado, cuya media se sitúa en el 15,7%. Solo Canarias presenta un diferencial inferior, con un 4,7%, mientras que Navarra (20,6%) y Asturias (20%) registran los niveles más elevados.
UGT explica que el peso del sector servicios en la economía balear —con menor presencia de industria, tradicionalmente masculinizada y mejor remunerada— contribuye a que la brecha sea más reducida que en otras comunidades.
Entre las propuestas para corregir la desigualdad retributiva, el sindicato plantea seguir elevando el salario mínimo, reforzar la regulación de los contratos a tiempo parcial y dotar de más recursos a la Inspección de Trabajo para garantizar el cumplimiento de la normativa sobre igualdad salarial.
Aunque el diferencial actual se mantiene por debajo de la media nacional, el repunte de 2023 reabre el debate sobre la fragilidad de los avances logrados y la necesidad de consolidar políticas que eviten nuevos retrocesos en la igualdad retributiva en Baleares.
