sábado. 18.07.2026

Magdalena Comas acaba de asumir la presidencia de ATA Baleares con un mensaje claro: los autónomos necesitan menos burocracia y más apoyo estructural para poder crecer. En un contexto marcado por el aumento de costes, la morosidad y la incertidumbre normativa, la nueva presidenta sitúa como prioridades la simplificación administrativa, la digitalización, la conciliación y el relevo generacional. Defiende que Baleares es un territorio con enorme potencial, pero advierte que sin estabilidad, menos cargas fiscales y mayor agilidad institucional será difícil consolidar un tejido autónomo que ya supera los 100.000 afiliados y que sigue creciendo pese a las dificultades.

-Acaba de asumir la presidencia de ATA Baleares. ¿Cuáles son sus principales prioridades y objetivos para esta nueva etapa?

-Asumo esta presidencia con la responsabilidad y propósito de representar y defender los intereses de los más de 100.000 autónomos que sostienen la economía real de nuestras islas con su esfuerzo diario.

Después de más de una década trabajando por cuenta ajena en el sector privado en distintos países, decidí dar un giro radical y emprender. Y aunque no fue fácil, fue la decisión que me dio propósito y una manera de contribuir. Por eso entiendo tan bien lo que vive cada autónomo: sus miedos, sus dudas, sus noches sin dormir pero también su orgullo y su capacidad de levantarse cada vez.

Hoy Baleares vive un momento clave. Somos un territorio con un enorme potencial pero también con desafíos estructurales que no podemos ignorar: la estacilonalidad, sobrecostes, la falta de relevo generacional, la burocracia que nos frena, entre otros. Es por ello que desde ATA, nuestro plan estratégico y que presenté en el día de mi nombramiento (6 de octubre), se articula en 10 grandes retos. El primero pasa por fomentar el autoempleo impulsando el emprendimiento en todas las islas y acercarlo a los jóvenes para que lo vean como una opción real de futuro.

Además aspiramos a simplificar la burocracia reduciendo trámites, duplicidades y tiempos de espera que hoy consumen energía y recursos del autónomo. Por otro lado hay que impulsar la digitalización y la IA. La tecnología debe ser una oportunidad, no una barrera. En un territorio insular, digitalizarse es clave para competir.

No podemos obviar que debemos facilitar la conciliación. Muchos autónomos abandonan por no poder compatibilizar trabajo y vida personal. Necesitamos medidas reales que permitan conciliar sin poner en riesgo el negocio. Reformar la formación, afrontar el relevo generacional y reducir la siniestralidad son otros aspectos clave.

Finalmente hay que trabajar para consolidar los negocios ya que 60% de las empresas no supera los cinco años, y eso exige medidas de apoyo estables. Queremos negocios fuertes, sostenibles y con futuro. Y no podemos pasar por alto combatir la morosidad: los retrasos en los pagos, tanto públicos como privados, asfixian la liquidez del autónomo. También hay que convertir la insularidad en una ventaja. Necesitamos políticas que estabilicen la actividad durante todo el año.

Mi objetivo es que ningún autónomo de Baleares se sienta solo. Que sepa que tiene una voz, una organización y una presidenta que va a luchar por él con firmeza, diálogo y convicción.

-¿Cómo describiría la situación actual de los autónomos en Baleares tras los últimos años de crisis e inflación?

-Los autónomos de Baleares han demostrado una capacidad de resistencia extraordinaria. Hemos superado pandemias, inflación, subidas de aranceles y un incremento constante de costes y trámites. A pesar de todo, Baleares ha sumado casi 20.000 nuevos autónomos en la última década y hoy contamos con más de 100.986 afiliados al RETA. Es la segunda comunidad que más autónomos gana en un año y comparado con enero 2025 ha crecido en más d 2200 autónomos, un incremento del 2.3%. Sólo la comunidad valenciana crece más que Baleares.

En los últimos 3 años se han sumado tres autónomos cada día en Baleares. Pero no nos engañemos: el contexto sigue siendo muy duro. Muchos negocios trabajan al límite y la incertidumbre es permanente.

-¿Cuáles son hoy los mayores retos y preocupaciones de los autónomos y emprendedores en las islas?

-Los retos son claros y compartidos. La burocracia, que sigue siendo un freno. Los datos son contundentes; un trabajador por cuenta propia destina una media de 200h al año exclusivamente a realizar trámites con las diferentes administraciones, al cumplimiento de sus obligaciones fiscales, laborales y de seguridad social. Esta dedicación no solo supone una pérdida de tiempo productivo, sino que tiene un impacto económico directo.

Los autónomos están soportando un incremento continuo de gastos —energía, suministros, alquileres, transporte— mientras muchos ven caer su facturación. Esto coincide con la tendencia estatal reflejada en el Barómetro, donde la mayoría declara más gastos y menos margen de beneficio.

La morosidad, tanto pública como privada. El 44% de los autónomos se ve afectado por la morosidad. Uno de cada tres autónomos tiene problemas para contratar, ya sea por costes laborales, falta de perfiles o incertidumbre económica, según el Barómetro ATA. Y uno muy preocupante: la pérdida de comercio tradicional. Estamos reuniéndonos con el sector y la conserjería de empresa para ver diferentes vías para frenar el continuo cierre de comercios de nuestro entorno.

"El 44% de los autónomos se ve afectado por la morosidad"

Según los últimos barómetros de ATA (a nivel nacional), los autónomos atraviesan un momento de enorme incertidumbre y presión económica. A nivel estatal, el 76% declara más gastos que el año anterior, solo uno de cada seis espera crecer, y el 42% sufre morosidad, lo que refleja un clima de preocupación generalizada . Además, el 40,9% ha visto caer su facturación en el primer trimestre del año, y casi un tercio cree que su actividad empeorará en los próximos meses

-El aumento de costes energéticos, alquileres y suministros sigue siendo una queja recurrente. ¿Está poniendo en riesgo la viabilidad de muchos negocios?

-Sin duda. Los costes se han disparado y muchos autónomos trabajan sin margen. Energía, alquileres, materias primas, transporte… todo ha subido. Y cuando los costes suben y los ingresos no acompañan, la viabilidad se resiente.

Esto explica, en parte, la desaparición de comercios y la dificultad para consolidar proyectos. No olvidemos que el 60% de las empresas españolas no supera los cinco años de vida, según CEPYME.

-¿Es Baleares un territorio fácil o difícil para emprender actualmente?

-Baleares es un territorio con un enorme potencial, pero también con barreras estructurales: insularidad, fragmentación territorial, estacionalidad y costes más elevados que en la península.

Emprender en Baleares vale la pena, pero no es fácil. Y precisamente por eso necesitamos políticas que compensen estas desventajas. En este sentido, es justo reconocer que la Conselleria de Empresa ha puesto en marcha medidas importantes: la cuota cero, las ayudas a autónomos consolidados, el programa IB Relleu, entre otras iniciativas que van en la buena dirección.

-¿Qué barreras siguen frenando la creación de nuevos negocios?

-A pesar del enorme talento emprendedor que existe en nuestro país, todavía hay demasiadas barreras que frenan la creación de nuevos negocios. Y no son barreras menores: son muros que impiden que miles de personas den el paso de emprender. Uno es el miedo a emprender por la incertidumbre política, la falta de seguridad jurídica y la elevada carga fiscal.

"Todavía hay demasiadas barreras que frenan la creación de nuevos negocios"

Hoy muchos potenciales emprendedores se lo piensan dos veces antes de iniciar un proyecto. Yo creo que es porque vivimos en un entorno donde las reglas del juego cambian constantemente, donde no siempre hay estabilidad normativa y donde la presión fiscal sigue siendo una de las más altas para quienes empiezan. Cuando un autónomo no sabe qué impuestos pagará dentro de seis meses, o si una nueva norma puede afectar a su actividad, es lógico que aparezca el miedo.

Otro freno sería la falta de equiparación de los derechos sociales entre asalariados y autónomos. Los autónomos siguen sin tener las mismas coberturas que un trabajador por cuenta ajena, a pesar de que asumen más riesgos y más responsabilidades. Bajas, prestaciones, permiso de lactancia, protección ante el cese de actividad, subsidio para mayores de 52 años… todavía queda mucho camino por recorrer. Mientras no exista una verdadera igualdad de derechos, muchos seguirán viendo el emprendimiento como una opción demasiado arriesgada.

También nos encontramos con una gran dificultad de acceso a financiación. Muchos proyectos no nacen porque no encuentran financiación suficiente o porque los requisitos son demasiado exigentes. Sin crédito, sin apoyo y sin instrumentos ágiles, las ideas se quedan en un cajón.

Y también encontramos falta de cultura emprendedora desde edades tempranas- Necesitamos que los jóvenes vean el emprendimiento como una opción real, no como un salto al vacío. Hay que educar en iniciativa, creatividad, idiomas, digitalización y movilidad internacional. Con AJE Baleares y el Govern hemos organizado varios Hackatons de emprendimiento en colegios para ayudar sembrar la semilla del emprendimiento y habilidades sociales desde la escuela.

-¿Cómo valora el apoyo del Govern balear a los autónomos? ¿Las ayudas actuales están siendo suficientes y llegan de forma ágil?

-El Govern balear ha dado pasos importantes en la buena dirección, y eso hay que reconocerlo. Medidas como la tarifa cero, las ayudas a autónomos consolidados o los incentivos a la contratación están contribuyendo a aliviar parte de la carga que soportan los trabajadores por cuenta propia. Son iniciativas que ayudan, que suman y que demuestran sensibilidad hacia un colectivo que es esencial para la economía balear.

La cuota 0 durante los dos primeros años es, sin duda, una de las medidas más potentes y valiosas que se han puesto en marcha en Baleares. Supone un alivio enorme para quienes deciden emprender y permite que los autónomos puedan concentrarse en lo esencial: arrancar su actividad, captar clientes y consolidar su proyecto sin la presión inmediata de una cuota fija.

El Govern Balear ha mostrado voluntad política y ha puesto medidas sobre la mesa, y eso es un paso importante. Pero el reto ahora es consolidar estas políticas, ampliarlas y convertirlas en un marco estable que permita a los autónomos trabajar con previsión y sin incertidumbre.

"El Govern balear ha dado pasos importantes en la buena dirección, y eso hay que reconocerlo"

Pero desde el Gobierno central reclamamos más agilidad, menos burocracia y una visión más estructural. Las ayudas puntuales ayudan, pero lo que realmente transforma es simplificar, reducir cargas y facilitar la actividad diaria. España sigue siendo el único país de la UE que no aplica el régimen de IVA franquiciado. La Unión Europea aprobó en 2020 la Directiva 2020/285, que permite a los autónomos y pequeñas empresas con una facturación inferior a 85.000 euros quedar exentos de repercutir, liquidar y declarar el IVA. Es una medida diseñada para simplificar la vida de quienes tienen actividades pequeñas, reducir burocracia y aliviar cargas administrativas. Sin embargo, a pesar de que todos los Estados miembros debían aplicarla desde el 1 de enero de 2025, España sigue sin transponerla ni ponerla en marcha.

-¿Qué medidas concretas debería impulsar el Govern balear para mejorar la situación del colectivo?

-Simplificación administrativa real: menos trámites. Sabemos que el Govern está trabajando en sistemas más ágiles y accesibles. En el ámbito de las subvenciones, por ejemplo, se están haciendo cambios reales para que los procedimientos de solicitud sean más sencillos y las ayudas puedan tramitarse con mayor rapidez. Y, por supuesto a esto habría que sumar medidas de apoyo a la conciliación e incentivos a la contratación.

Es positivo que el Govern esté mostrando una mayor sensibilidad hacia el tejido autónomo, incorporando mesas de diálogo, escuchando propuestas y ajustando normativas para hacerlas más realistas

-¿Qué balance hace ATA Baleares del sistema de cotización por ingresos reales?

-El sistema nació con buena intención, pero su aplicación ha generado incertidumbre y una subida de cuotas para muchos autónomos. Necesitamos un modelo más flexible, más claro y que no penalice a quienes ya están al límite. Veo “lógico” congelar las cuotas de los autónomos con menos ingresos y rechazamos cualquier subida por encima del IPC para el resto de tramos.

-Más allá de la cuota, ¿qué cambios fiscales o administrativos necesita el colectivo para crecer y generar empleo?

-Si queremos que los autónomos crezcan, hay que dejarles respirar. Menos trabas, menos incertidumbre y más apoyo real. Desde ATA llevamos tiempo pidiendo simplificación al Gobierno Central. No tiene sentido que un autónomo tenga que presentar tres declaraciones distintas cuando podría hacerse en una sola. Pasar de tres a una  es eficiencia, es ahorro de tiempo y es reducir errores. La burocracia es una de las mayores cargas que soporta el colectivo, y no genera ni un euro de actividad económica.”

Un autónomo no puede estar pendiente de plazos, modelos y trámites que cambian constantemente. Necesitamos un sistema más ágil, más claro y más estable. Si queremos que los autónomos creen empleo, primero hay que dejarles trabajar. Y eso empieza por simplificar las obligaciones fiscales.

La Administración debe entender que cada trámite es tiempo que el autónomo no dedica a producir, a vender o a atender a sus clientes. Reducir declaraciones no es solo comodidad: es competitividad. Es permitir que miles de pequeños negocios respiren.”

-¿Qué mensaje le gustaría trasladar a quienes están pensando en emprender en Baleares?

-Les mandaría un mensaje positivo. Emprender vale la pena. Lo digo por experiencia propia. No es un camino fácil, pero sí un camino que da propósito, libertad y una forma real de contribuir a la sociedad. Hace 10 años decidí dejar atrás mi carrera internacional en diferentes multinacionales para emprender y montar Belight Global.

Y me gustaría trasladar que no estarán solos. Desde ATA Baleares vamos a acompañarles para que sus ideas se conviertan en negocios sólidos y sostenibles. Asimismo, cuentan con la Agencia de Desarrollo Regional de las Illes Balears (ADR Balears) y el Servicio de Empleo de las Illes Balears (SOIB), que colaboran para ofrecer Iemprèn, un servicio de orientación especializado en autoempleo y emprendimiento. Este programa acompaña tanto a quienes quieren iniciar un proyecto como a quienes buscan consolidar o hacer crecer un negocio que ya está en marcha.

"Emprender vale la pena. Lo digo por experiencia propia"

Además, los emprendedores pueden apoyarse en la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE), de la que soy vicepresidenta. Una comunidad de gente de negocios menores de 45 años que generó crecimiento y crea valor en las Islas Baleares.

Y, por supuesto, también están a disposición del colectivo instituciones como la Cámara de Comercio, PalmaActiva y otras entidades locales que impulsan programas de apoyo, subvenciones, formación y espacios de conexión empresarial. Todas ellas forman parte de un ecosistema que, cada vez más, trabaja de manera coordinada para facilitar el emprendimiento y fortalecer el tejido autónomo en las islas.

-¿Cómo valora la subida del SMI por parte del Gobierno central?

-Como presidenta de ATA Baleares, considero necesario contextualizar las declaraciones realizadas por el Presidente del Gobierno, cuando apeló a los “beneficios empresariales” para justificar una nueva subida del Salario Mínimo Interprofesional del 3,1%, que ya acumula un incremento del 66% desde 2018. Es importante recordar que esa realidad no refleja en absoluto la situación de los autónomos ni de la mayoría de pequeñas empresas, que continúan trabajando con márgenes muy reducidos y soportando una carga fiscal cada vez mayor.

Si el Gobierno quiere ser coherente con su propio discurso, y teniendo en cuenta que la recaudación fiscal se encuentra en máximos históricos —al igual que, según el Presidente, los beneficios empresariales—, debería acompañar esta subida del SMI con medidas que garanticen equidad y responsabilidad institucional. Entre ellas, sería razonable esperar un incremento del 3,1% en los salarios del sector público, en línea con la subida del SMI, incluyendo al personal sanitario que mantiene movilizaciones y huelgas.

También habría que deflactar la tarifa del IRPF, para evitar que los trabajadores pierdan poder adquisitivo y puedan beneficiarse realmente de su salario y aplicar la subida del SMI a los contratos públicos.

Sin embargo, todo indica que estas medidas no se adoptarán. Es sencillo exigir esfuerzos a los demás, pero mucho más difícil aplicarlos cuando corresponde hacerlo desde el propio Gobierno.

Comas: “Si queremos que los autónomos creen empleo, primero hay que dejarles trabajar”