miércoles. 17.08.2022
REIVINDICACIÓN

Los empresarios de restaurantes y chiringuitos de playa piden que se les deje trabajar

Concesionarios de costas han creado una asociación para defender sus intereses ante los impedimentos burocráticos y las limitaciones a su actividad
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Los empresarios que trabajan en la playa y zonas costeras han unido sus fuerzas. Este fin de semana se ha llevado a cabo en Playas de Muro la presentación de la Asociación de Empresarios de Concesiones y Explotaciones de Servicios Temporales en el Dominio Público Marítimo Terrestre de Mallorca (ADOPUMA). 

La nueva entidad que agrupa a empresarios afectados por la decisión de la Demarcación de Costas de no autorizar instalaciones temporales de establecimientos de restauración y chiringuitos de playa en diversos lugares de Mallorca, nace con el objetivo de actuar en defensa de los intereses generales de sus asociados, fomentando y defendiendo el sistema de libre iniciativa y la economía de mercado.

También con el objetivo de servir de órgano de unión y coordinación de los miembros, fomentando el espíritu de solidaridad entre los mismos. Y cooperar con la Administración Pública y las organizaciones representativas de las restantes fuerzas sociales de Mallorca, en orden a conseguir un crecimiento económico estable, dentro del entorno de paz social necesaria y el logro de un adecuado nivel de calidad de vida; entre otros fines.

A la presentación han asistido el presidente de la entidad, Onofre Fornés; el vocal, Carlos García Munar; y el vocal portavoz de la Junta Directiva, Jaume Perelló.

También ha asistido el presidente de Restauración Mallorca CAEB, Alfonso Robledo, quien ha mostrado su apoyo a las reivindicaciones de ADOPUMA. 

Según ha explicado su portavoz, Jaume Perelló, los principales fines de la entidad son: actuar en defensa de los intereses generales de los asociados, fomentando y defendiendo el sistema de libre iniciativa y la economía de mercado. También servir de órgano de unión y coordinación de los miembros, fomentando el espíritu de solidaridad entre los mismos. Y cooperar con la Administración Pública y las organizaciones representativas de las restantes fuerzas sociales de la isla de Mallorca, en orden a conseguir un crecimiento económico estable, dentro del entorno de paz social necesaria y el logro de un adecuado nivel de calidad de vida; entre otros fines.

"Hemos creado una asociación para defender los chiringuitos y los establecimientos de restauración de la costa de Mallorca porque no puede ser que haya negocios con 60 años de historia que este año no han podido abrir sus terrazas por las trabas burocráticas de la Administración", ha afirmado Perelló, quien ha explicado que “los concesionarios de playas son los primeros interesados en la preservación del medio ambiente y de los ecosistemas dunares y de costa. Somos perfectamente conscientes de la necesidad de cuidar el entorno y siempre lo hemos hecho”.

“Desarrollamos nuestra actividad desde hace muchos de años cumpliendo con la normativa”, ha recordado Perelló.

"El problema es que según el color político de quien gobierna, se interpreta la Ley de Costas de una forma o de otra, cuando la norma es la misma", lamenta el empresario.

“Trabajamos para satisfacer una demanda del público, tanto turistas como residentes. Si nosotros no estamos, mucha gente llevará sus propios alimentos y bebidas. Aumentará la venta ambulante ilegal. Aumentarán los residuos que se dejan en la playa y se generan otros problemas medioambientales. De hecho, ahora hacemos lo que no habíamos hecho nunca: servir comida para llevar”, denuncia Perelló.

“Desarrollamos una actividad económica sostenible y que genera un turismo de calidad. Hay que cuidar la oferta complementaria de calidad, porque el turismo no solo son hoteles de cinco estrellas, de 3.000 euros la noche”, ha explicado Perelló, quien ha subrayado que “no contaminamos y no perjudicamos el medio ambiente. Nuestros baños están abiertos al público. Promovemos una gastronomía de calidad y con producto local. Generamos lugares de trabajo que permiten a muchas familias vivir dignamente sin hacer daño bien el entorno”, ha resaltado.

“Desde que no podemos tener mesas a la arena, en este restaurante hemos pasado de una plantilla más de 30 trabajadores a solo 11. Y lo mismo les sucede a los demás”, ha denunciado el portavoz de la nueva Asociación, quien ha recordado que “llevamos años con las autorizaciones pertinentes de Instalación Temporal de mesas, sillas y parasoles, que ahora la Demarcación de Costas nos deniega injustificadamente, porque lo que ahora se nos deniega, nos lo han autorizado durante años sin ningún inconveniente, sin que las circunstancias medioambientales hayan cambiado. Y todo fundamentado en informes del Gobierno de las Islas Baleares que su preceptivos, pero no vinculantes”.

Jaume Perelló ha lamentado el “cambio de criterio de la Conselleria de Medi Ambient i Territori del Govern” y lo ha atribuido a que “quieren reducir la llegada de turistas y por eso ponen todo tipo de impedimentos a nuestra actividad económica”. Y ha achacado este cambio de postura a la “turismofobia”: “ algunos partidos que están en el Govern quieren acabar con los negocios tradicionales vinculados al turismo de playa, que son un gran atractivo tanto para residentes como por visitantes”.

“Somos cabezas de turco. Víctimas de una guerra política entre partidos que compiten entre ellos para mostrarse como los más defensores del medioambiente”, ha criticado Perelló.

Para concluir, ha pedido a la Administración “normas claras y reducir el exceso de burocracia”. “Sólo pedimos que nos dejen trabajar. No pedimos más superficie ni más chiringuitos, sino simplemente tener lo que veníamos teniendo desde hace tantos años, sin ningún problema”, ha insistido Perelló. Y ha hecho un llamamiento a la presidenta del Govern, Francina Armengol: “Le pedimos que ponga orden en su Govern, porque impidiendo las terrazas en la arena están perjudicando al turismo de calidad”.

“Queremos hacer lo que hemos hecho siempre. No queremos ni un palmo más de superficie, ni más mesas, ni más chiringuitos. Nada más, sólo lo que ya había. Nuestra actividad es sostenible, responde a una demanda existente y no hace ningún mal al medioambiente. Nuestra desaparición provocará proliferación de oferta ilegal, aumento de la venta ambulante, inseguridad sanitaria y favorecerá la economía sumergida. Sin terraza, se generan más residuos puesto que el público pide Take Away”, ha concluido el portavoz de ADOPUMA.

Onofre Fornés, presidente de la nueva entidad, ha explicado que “los empresarios tenemos que unirnos para ser tenidos en cuenta por la Administración. Nos sentamos en el suelo porque las cosas no se hacen bien. Platja de Muro y Mallorca son un paraíso y en este momento se están cargando aquello en lo que hemos trabajado durante muchos años. Nos tienen totalmente abandonados y pedimos que nos escuchen. Por eso hemos creado ADOPUMA e invitamos a aquellos empresarios que tengan concesiones que se adhieran a nosotros y que nos acompañen para unir nuestras fuerzas”, ha manifestado Fornés.

Por su parte, Alfonso Robledo, presidente de Restauración Mallorca CAEB, ha mostrado su apoyo a ADOPUMA. “Hay que luchar. Queremos turismo de calidad pero no lo estamos cuidando. Está habiendo problemas en Menorca, se han cerrado tres negocios en Ibiza, se están poniendo trabas a la actividad que hace años se venía desempeñando con normalidad y todo sin avisar. No sabemos de qué vamos a morir”, ha explicado Robledo. “Es totalmente injusto, tener que dar esta rueda de prensa sentados en la arena, cuando hace años había mesas y sillas. No tiene sentido”, ha denunciado Robledo. “Desde CAEB hemos pedido a los sindicatos que nos echen una mano en esto porque se están perdiendo muchos puestos de trabajo de un día para otro”, ha insistido, a la vez que ha animado a empresarios de las demás Illes Balears a unir sus fuerzas a ADOPUMA.

Los empresarios de restaurantes y chiringuitos de playa piden que se les deje trabajar
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