Mallorca da un paso decisivo hacia un nuevo modelo de movilidad sostenible con la presentación del proyecto ferroviario que unirá Sa Pobla con el Port d’Alcúdia. La presidenta del Govern, Margalida Prohens, ha desvelado los detalles de esta futura infraestructura, que supondrá una inversión de 225 millones de euros y una ampliación clave de la red de Serveis Ferroviaris de Mallorca (SFM).
Se trata de una línea híbrida de tren-tranvía de 17,1 kilómetros, diseñada para absorber una demanda estimada de 2,1 millones de pasajeros al año, y cuyo recorrido finalizará en la estación marítima de Alcúdia, abriendo una nueva conexión entre el interior de la isla y el mar. Esta iniciativa no solo supone un hito técnico, sino una apuesta estratégica por reducir la dependencia del coche privado, aliviar la saturación de las carreteras del norte y reforzar la intermodalidad.
Una inversión estructural para la conectividad y la economía insular
Con cinco nuevas paradas integradas en el entramado urbano de Alcúdia y una nueva estación más céntrica en Sa Pobla, el trazado incluye un tramo subterráneo de 5 kilómetros bajo los puigs de Son Fe y Sant Martí, minimizando así el impacto ambiental y acelerando el tiempo de trayecto. La llegada a Alcúdia será en modo tranvía, con circulación a 30 km/h para integrarse de forma segura con el tráfico urbano.
El Govern prevé iniciar las obras en 2028, tras una serie de fases administrativas y ambientales que culminarán con la finalización del proyecto en 2031. Esta infraestructura no solo conectará dos grandes bahías de la isla —Palma y Alcúdia—, sino que mejorará la vertebración territorial, acercando el tren a zonas clave como el hospital de Inca, la Universitat de les Illes Balears y el aeropuerto mediante conexiones intermodales.
Impacto directo: más pasajeros, menos coches, mayor eficiencia
La extensión de la red hasta Alcúdia, junto con el futuro tren a Llucmajor, permitirá aumentar el número total de usuarios del SFM en un 96 %, alcanzando los 21,6 millones de pasajeros anuales y expandiendo la red ferroviaria un 55%. Para reforzar esta transformación del sistema de transporte público, el proyecto contempla cinco aparcamientos disuasorios y enlaces con la red de autobuses TIB.
Durante la presentación, celebrada en la estación marítima del puerto comercial de Alcúdia, Prohens ha definido el plan como “una apuesta firme por el transporte público y una visión de futuro para una Mallorca conectada, sostenible y preparada para el crecimiento”.
Fechas clave del proyecto:
2026: Adjudicación de la redacción de los proyectos.
2027: Aprobación del proyecto básico e inicio de los trámites ambientales.
2028: Inicio de obras.
2031: Finalización y entrada en funcionamiento.
