El mercado inmobiliario de Baleares seguirá su escalada durante los próximos meses, con previsiones de aumentos de precios cercanos al 10% antes de que finalice 2025, según las estimaciones presentadas por Sociedad de Tasación en la jornada “Situación y Perspectivas del Mercado Inmobiliario Residencial en Baleares”, celebrada este miércoles en la sede de la CAEB (Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares).
El encuentro, inaugurado por el secretario general de CAEB, Sergio Bertrán, contó con la participación del conseller de Habitatge, Territori i Mobilitat, José Luís Mateo, así como con el delegado general de Baleares de Sociedad de Tasación, Marc Pérez-Ribas, la responsable de Inteligencia de Mercado del grupo, Leticia Sánchez, y el director general de Habitatge i Arquitectura, José Francisco Reynés.
Durante la jornada, los ponentes analizaron las claves que están marcando el rumbo del mercado residencial español y balear. Pérez-Ribas destacó que “el mercado mantiene una elevada actividad, impulsada por unas condiciones de financiación estables y una demanda que continúa mostrando una notable solidez”. No obstante, advirtió que los últimos datos reflejan una moderación en el ritmo de crecimiento de las compraventas, síntoma de una cierta estabilización tras varios semestres de fuerte expansión.
En el caso de Baleares, la evolución sigue siendo positiva. La comunidad se mantiene entre las quince provincias con mayor número de operaciones de compraventa, impulsada tanto por la demanda nacional como por la presión creciente del comprador extranjero, que sigue viendo las islas como un destino preferente para la inversión residencial.
Sin embargo, el informe apunta a que la falta de suelo disponible y el aumento de los costes de construcción continúan tensionando la oferta, generando un desequilibrio estructural que alimenta el incremento de precios.
De cara al cierre del ejercicio, Sociedad de Tasación prevé que el mercado balear mantenga su dinamismo, aunque con un ritmo de crecimiento más moderado, apoyado en un entorno económico estable y en la resiliencia del empleo. No obstante, el gran reto seguirá siendo aumentar la producción de vivienda para mitigar la presión sobre los precios.
“Será clave acelerar los procesos para aumentar la oferta, especialmente en Baleares, donde esperamos una intensificación de precios con incrementos cercanos al 10% este final de año”, concluyó Pérez-Ribas.
