El Cluster de Transició Ecológica está aumentando considerablemente su volumen, tanto en asociados como en el equipo de trabajo. Su gerente, Gonzalo Carreras, analiza para Economía de Mallorca, sus tres primeros meses como gerente del Clúster, los proyectos en los que están trabajando, el perfil de empresas que podemos encontrar, etc. La crisis geopolítica y el cambio climático son los grandes hándicaps que tiene que luchar este sector.
-¿Qué valoración hace de estos primeros meses como gerente del clúster?
-La verdad que han sido 3 primeros meses muy exigentes. A pesar de contar con más de 4 años de experiencia en el sector de las energías renovables y haber asumido anteriormente puestos de responsabilidad, entrar en una organización tan dinámica y multidisciplinar como es un clúster ha supuesto un auténtico desafío. Apenas has aterrizado y tienes que participar en eventos, dinamizar proyectos, gestionar la administración y abordar convocatorias de subvenciones con fechas límite que no esperan a nadie. Por suerte, cuento con un gran equipo humano, una excelente presidenta y un conjunto de asociados de primer nivel, y eso lo hace todo más llevadero.
-¿En qué situación se encuentra el clúster?
-La anterior gerente, Marta Pons Nieto, ha conseguido liderar el crecimiento del clúster desde sus inicios a finales del 2021, hasta conseguir su inscripción en los registros de Agrupación Empresarial Innovadora tanto a nivel autonómico como nacional a mediados de 2024, llegando en el 2025 a consolidarlo con un total de 49 asociados, dotándolo de un equipo profesional y una relevancia nacional y europea. Su marcha ha supuesto un reto para el Clúster, pero gracias a contar con una presidenta muy implicada en el proyecto, Silvia Vendrell Sureda, una junta directiva valiente, un excelente equipo de trabajo, un gran grupo de asociados y mis ganas y motivación, estamos consiguiendo que el clúster siga creciendo.
-¿Qué perfiles de empresas encontramos?
-Contamos con diferentes perfiles de empresas e instituciones. Poco más de la mitad de las 48 empresas que conforman el clúster son micro pymes y start-ups, un 21% son pymes que facturan entre 1 y 5 millones de euros y el 27% son empresas con una mayor facturación; repartidas entre los sectores relevantes de la Transición Ecológica como son: las energías renovables, eficiencia energética, movilidad sostenible, electrificación y redes, digitalización, construcción sostenible, economía circular y economía azul. Además, contamos con 7 instituciones entre asociaciones empresariales y colegios profesionales, agentes de conocimiento como la UIB y la UNED, y el Instituto Balear de la Energía (IBE).
-Háblenos de los principales proyectos en que trabajan actualmente
-Actualmente trabajamos en 3 proyectos de innovación regionales juntamente con asociados del clúster. Uno es de digitalización dirigido a mejorar la gestión y eficiencia energética de equipos eléctricos; otro consiste en el desarrollo de un recubrimiento para reducir la acumulación de suciedad y mejorar el rendimiento de paneles solares fotovoltaicos; y por último, el desarrollo de un nuevo proceso productivo de paneles de aislamiento térmico y acústico para cubiertas.
También mencionar que estamos involucrados en un proyecto europeo llamado “Clean Energy For European Islands (CE4EU Islands)” enfocado a facilitar la transición energética a islas europeas mediante asesoramiento especializado e intercambio de buenas prácticas; y por último, anunciar que a partir de septiembre, por primera vez, participaremos directamente en un proyecto europeo trianual destinado a potenciar las soluciones de almacenamiento energético en nuestro continente, con 27 partners de 11 países y más de 10 millones de presupuesto.
"Actualmente trabajamos en 3 proyectos de innovación regionales juntamente con asociados del clúster"
-La innovación es uno de sus principales propósitos. ¿De qué manera la quieren potenciar?
-Potenciamos la innovación generando un contexto o ecosistema apropiado, en el que empresas grandes, pequeñas, centros de conocimiento e instituciones públicas interaccionan y colaboran para mejorar su competitividad gracias a la apuesta por la innovación.
Y lo conseguimos gracias a ponerles en contacto cuando percibimos sinergias entre ellos, informando de las convocatorias de ayudas a la innovación y acompañándoles para que sus proyectos encajen con los requisitos, organizando eventos para que se conozcan e interaccionen, dinamizando grupos de trabajo sectoriales en los que abordar los diferentes retos de la transición ecológica, guiando a las startups y realizando acciones para fomentar la formación y la atracción y retención de talento en nuestras islas.
-¿Cómo influye la crisis geopolítica en la transición energética en Baleares?
-La crisis geopolítica pone de manifiesto la necesidad de no tener que depender de los recursos energéticos del exterior. Si no apostamos por una generación energética local y autónoma, quedaremos a expensas de las fluctuaciones de los precios de los mercados exteriores de combustibles fósiles producidas por las diferentes crisis geopolíticas.
Además, hay que ser conscientes de la vulnerabilidad de nuestras islas al cambio climático, siendo territorios insulares en los que la subida del nivel del mar, el aumento de la temperatura marina y la proliferación de fenómenos meteorológicos adversos tiene un impacto todavía mayor que en otros territorios. Por ello, esa transición energética ha de ser ecológica, encaminada a la descarbonización y la reducción de las emisiones contaminantes; por ello la apuesta por los sectores mencionados anteriormente debe ser firme y ambiciosa.
"Hay que ser conscientes de la vulnerabilidad de nuestras islas al cambio climático"
-¿Qué medidas proponen desde el clúster para afrontar la problemática del cambio climático?
-La receta que proponemos se basa en consumir menos y consumir mejor. Me explico, consumir menos pasa por reducir los recursos y la energía que necesitamos para nuestro día a día, y pasa por prolongar la vida útil de los productos y su reutilización, además de gestionar debidamente los residuos que generamos y reciclar todo lo posible (economía circular); reducir la energía que consumimos mediante mejores hábitos, como invertir en electrodomésticos, iluminación, climatización, etc., más eficientes (eficiencia energética), apostar por edificios mejor aislados, pasivos y domotizados-digitalizados (construcción sostenible y digitalización), optimizar el consumo en nuestro transporte mediante carsharing, transporte público o vehículos más eficientes y menos contaminantes como el vehículo eléctrico (movilidad sostenible).
Consumir mejor supone hacer uso de recursos de proximidad en la medida de lo posible y que aquella energía que necesitemos, la consumamos mediante fuentes de energía no contaminante (generación renovable) con un mix energético diversificado con posibilidad de ser almacenado (almacenamiento energético) y apostando por la electrificación y una red eléctrica más avanzada para mejorar la eficiencia de la energía transportada y consumida (electrificación y redes inteligentes) y siendo conscientes de nuestra insularidad y la necesidad de apostar por una movilidad marítima lo más sostenible posible y el compromiso con los ecosistemas marinos (economía azul).
