lunes. 20.05.2024

Los datos de la incorporación de las mujeres al mercado laboral sitúan las Islas Baleares en estándares europeos. La tasa de actividad femenina durante el 2019 fue del 73,3%, por encima de la media estatal, del 70,1% y de la europea (UE-28), que fue del 68,2%.

 

Esta es una de las conclusiones que se extraen del estudio ‘Mujer y mercado de trabajo’ del Observatorio del Trabajo (OTIB), donde también se incluyen datos como de diferentes indicadores de las mujeres dentro del mercado laboral, como la brecha salarial, la tasa de paro o la tasa de ocupación.

 

En cuanto a la tasa de paro, que en el caso de las mujeres se ha reducido en las Baleares en cuatro puntos porcentuales en los últimos cinco años, pasando del 17,26% el 2015 al 13,4% de media durante el 2019. Si bien la tasa de paro masculina también se ha reducido, el hecho que lo haya hecho a un mayor ritmo que la femenina (ha pasado del 17,34% al 10,3%) indica que todavía queda un largo camino para recorrer en cuanto a la igualdad efectiva en materia laboral.

 

En términos de brecha salarial, la diferencia entre el que cobran los hombres por encima del que perciben las mujeres han pasado del 20% el 2015 al 15% el 2017 (últimos datos disponibles). Esta reducción, mucho más pronunciada que al conjunto del Estado español (dónde ha pasado del 29,6% al 28,1%), se verá probablemente más acentuada durante las próximas actualizaciones de la Encuesta de Estructura Salarial, que ya incluirá el incremento del 17% de los salarios contemplado al último convenio de la hostelería, un sector feminizado.

 

Tanto la tasa de ocupación como los datos de afiliación muestran un aumento de la participación de las mujeres en el mercado de trabajo. Entre el 2015 y el 2019, las mujeres afiliadas a la Seguridad Social han aumentado en 33.400, el que representa un incremento del 16,5%. De nuevo, el incremento de la afiliación es más pronunciado en el caso de los hombres, con un 17,8%.

 

En cuanto a la tasa de ocupación femenina, ha crecido desde el 2015 un punto porcentual, situándose, el 2019, en el 63,3%. Se trata de un dato superior a la media española, del 58,8%, y que se equipara a la europea. Además, desde el 2015 las mujeres superan los valores de afiliación anteriores a la crisis, hay un 19,8% más de mujeres afiliadas que el 2007.

 

El estudio también detecta como las mujeres de las Baleares presentan tasas de abandono escolar prematuro inferiores a las de los hombres (de un 20,3% y un 28,1%) y superan claramente los hombres con estudios superiores (entre los 30 y los 34 años, un 41% de las mujeres tienen, mientras que para los hombres este porcentaje baja hasta el 25,1%). No obstante estar más preparadas, su presencia a los lugares de mando y de toma de decisiones de la empresa privada continúa siendo muy inferior a la de los hombres: solo un 24% de los miembros de los consejos del Ibex35 son mujeres.

 

 

Uno de los indicadores con un claro componente de género es la tasa de parcialidad, que en el caso de las mujeres (19,5%) es muy superior a la de los hombres (7%). Estos datos muestran cómo son las mujeres quienes asume jornadas laborales más cortas para continuar asumiendo las tareas domésticas y de curas, pero, a la vez, anuncian una realidad: el hecho de cotizar durante menos tendrá un impacto directo en sus pensiones, donde la brecha con los hombres se notará de nuevo.

 

Además, la tasa de parcialidad a menudo esconde contratos a jornada parcial donde las horas realmente trabajadas son a jornada completa, hecho que sitúa las mujeres, como principales trabajadoras en esta modalidad, en una situación de precariedad.

 

Es por eso que desde la Inspección de Trabajo se programan y se realizan campañas específicas de control del tipo de jornada. De hecho, entre el 2017 y el 2019 la actuación inspectora ha permitido ampliar la jornada de 1.913 personas trabajadoras.

La ocupación femenina recupera niveles anteriores a la crisis en Baleares