En el marco del Foro EDM celebrado esta semana, la delegada de Aubocassa, Tiffany Blackman, puso el foco en el papel del paisaje agrícola como patrimonio cultural, identidad local y motor económico. “El campo no solo produce alimentos, también moldea el carácter de esta isla. Protegerlo es proteger Mallorca”, afirmó. Este evento se ha podido realizar con el apoyo de BBVA y el Consell de Mallorca.
Blackman advirtió que la desconexión creciente entre el consumidor y el origen de los productos ha debilitado la percepción del valor del producto local. “Hay un desconocimiento profundo sobre el trabajo que implica cada botella de aceite o cada fruta que llega a la mesa. Es urgente sensibilizar a la ciudadanía y al visitante”, señaló.
La representante de Aubocassa también reclamó más coordinación entre administraciones y sector privado para impulsar políticas efectivas. “Necesitamos una estrategia común, no acciones aisladas. La regeneración del agro mallorquín exige coherencia y compromiso a largo plazo”, añadió.
Para Blackman, fomentar la excelencia del producto local es también una oportunidad económica: “El mundo aprecia lo auténtico. Si sabemos comunicarlo bien, Mallorca puede liderar con calidad, sostenibilidad y origen”.
